Rubio bermejo, mal pelo y peor pellejo.
Moza gallega, nalgas y tetas.
En verano, no hay cocinero malo.
Alazán tostado, antes muerto que cansado.
Probando es como se guisa.
Al freír de los huevos lo veréis.
Amigos y mulas fallecen en las duras.
En casa del herrero, nunca falta un palo.
En la casa del cura, siempre reina la ventura.
La sierra, con nieve es buena.
La Luna cercada, de lluvias cargada.
Amor de puta y vino de frasco, a la noche gustosos y a la mañana dan asco.
Celosillo es mi marido y yo me río, porque cuando él se va, yo ya he venido.
Fuese mi madre, puta sea quien más hilare.
A chico santo, gran vigilia.
Badajoz, tierra de Dios, que andan las putas de dos en dos.
Afeminados espíritus engendra la avaricia.
El amor y el reloj locos son.
Iráse lo amado y quedará lo descolorado.
Tres hijas y una madre, cuatro diablos para el padre.
Agua blanda en piedra dura, tanto da que hace cavadura.
El perro de buena raza hasta la muerte caza.
En lo amargo esta lo bueno, y en lo más dulce el veneno.
Ave de pico, no hace al amo rico.
Pequeña hacha derriba un roble.
Cuando el sol sale, para todos sale.
El vino abre el camino.
Agua de Duero, caldo de pollos.
Ponte a casar y echa tu fama a rodar.
Agua cocida, sabe mal pero alarga la vida.
Por San Martino, se prueba el vino y se mata el cochino.
Hacérsele a uno algo cuesta arriba.
El que a hierro mata, no muere a monterazos.
Calenturas de Mayo, salud para todo el año.
Si quieres sacar miel, sácala por San Miguel.
Andar con pies de plomo.
La envidia es carcoma de los huesos.
Quien se vuelve dulce miel, las moscas dan cuenta de él.
Calumnia, que algo queda.
No quieras tapar el sol con un dedo.
Una desgracia, a cualquiera le pasa.
Caballo que ama al dueño hasta respira como el.
La cabra siempre tira al monte.
Al terco, dale dos higas pero no lo contradigas.
Mucho ojo, que la vista erro.
Quien sube como palma baja como coco.
Amigo que no da pan y cuchillo que no corta, aunque se pierda no importa.
Pan no mío, me quita el hastío.
Llevar agua al mar.
Para la virtud somos de piedra, y para el vicio somos de cera.