Qué pacaya te echaste encima!
Mucha auga en Mayo, malogra el año.
Si eres yunque, aguanta como yunque; si eres maza, hiere como maza.
De jugador a cornudo, el canto de un duro.
Para poca ventura, remedio es la sepultura.
El hijo que quieras más, ése se te irá en graz.
Valiente que huye una vez, es que se guarda para otra vez.
Arrojar un ladrillo para incitar a los demás a enseñar sus jades.
Le estas buscando los tres pies al gato y te van a salir los cuatro.
Quien con su navaja se capa, buenos cojones se deja.
La necesidad agudiza el ingenio.
El que ha de morir a oscuras, aunque muera en velería.
La flecha que indica el camino y el sendero que conduce a la cumbre se llama acción
A bestia comedora, piedras en la cebada.
El tiempo es como una flecha que vuela.
Fue por lana y salió trasquilado.
Come, que de lo yuyo comes.
Olla sin sal, haz cuenta que no tienes manjar.
Hacer una cosa en un avemaría.
Contigo, pan y cebolla.
Pa' chulo yo y pa' puta mi mujer.
En todas partes se cuecen habas.
El caballo del judío, harto de agua y bien corrido.
Junta de pájaros, agua segura.
Del lobo un pelo.
El que se brinda se sobra.
A la galga y a la mujer, no la des la carne a ver.
El aire que corre muda la veleta, más no la torre.
Enero las quita el sebo, Febrero las descoyunta, ellas mueren en Abril, y Mayo lleva la culpa.
Lo que a la sombra se urdiese, a la luz del día aparece.
Llegaste como agua en Mayo.
Al estudiante, el tabaco no le falte.
La zorra vieja vuélvese bermeja.
Flaco hombre, mucho come.
Indio comido, puesto al camino.
Aquí paz y en el cielo gloria.
Casa revuelta, huéspedes espera.
Al hombre de rejo, vino recio.
Quien por todo se apura, su muerte apresura.
Gato que mucho se lava, anuncia agua.
Entre reventar o peer, ¿qué duda puede haber?.
A hurón cansado, madriguera nueva.
Amor viejo, ni te olvido ni te dejo.
Cielo estrellado, tiempo variado.
Dinero, ¿a dónde vas?, a donde hay más.
Hay amores que matan.
Antes de hablar, si tienes ira, reza un avemaría.
Voz que se escapa no vuelve y quizás tu ruina envuelve.
Buen corazón quebranta mala ventura.
El que no arriesga, no pasa el río.