A carne de lobo diente de perro.
De invierno, la levadura; de verano, la mujer aguda.
Los ojos brillan al patrón cuando encuentra un tontorrón.
Tierra, cuanta veas, casa, en la que quepas.
Olla remecida u olla bien cocida.
Por San Juan quemó la vieja el telar.
Te paso la pala diego
Quien tiene mujer parlera, o castillo en la frontera, o viña en la carretera, no le puede faltar guerra.
La mujer y la guitarra para tocarlas hay que templarlas.
Malas nuevas, como el rayo llegan.
Aire cierzo, cuando llueve, ¡llueve de cierto!.
Mata al tigre y le tiene miedo al cuero.
El papel que se rompa él.
Después del gusto, que venga el susto.
Ni fea que espante, ni hermosa que mate.
La pisada del amo, el mejor abono.
Más da el duro que el desnudo.
A brutos da el juego.
Al que no fuma ni bebe vino, el Diablo le lleva por otro camino.
Quien pretende lo que no merece, vive en trabajo y en él fenece.
Fuerte desdicha es, no aprovecharse de la dicha.
Echando mucho aceite en la sartén, cualquiera fríe bien.
El aragonés fino después de comer tiene frío.
Me cayó como patada en la guata.
A quien se aventura, Dios le ayuda.
Zapato de tres, del primero que llega, es.
A refajo verde, ribete encarnado.
Muy amigos, pero el borrico en la fermoso.
Fía poco y en muy pocos.
El tiempo es una lima que muerde sin hacer ruido.
El mal pajarillo, la lengua tiene por cuchillo.
Mochuelo a principio de cazadero, mal agüero.
Hambre matada, comida acabada.
Cada cual a su manera, se combate la piojera.
A fullero, fullero y medio.
Es costumbre de villanos tirar la piedra y esconder la mano.
Boca cerrada, más fuerte es que muralla.
La razón y el agua hasta donde dan.
Variante: De aquellos polvos vinieron estos lodos.
Pan, uvas y queso; saben a beso.
Dios castiga sin dar voces.
Pájaro que huye, no hace daño.
Beber, hasta la hez.
A gato escaldado una vez nomás lo atrapan.
El frío conoce al desnudo y el mosco al arremangado.
Niebla en alto, lluvias en bajo.
Enero, frío o templado, pásalo abrigado.
A tres de pelea, enséñales la suela.
Zapato que aprieta, no me peta.
La caza y los negocios quieren porfía.