Amor de corneta, de diana a retreta.
Quien pide para candela, no se acuesta sin cena.
Caída, casamiento y catarro, tres ces que mandan al viejo a mascar barro.
Al loco y al aire, darles calle.
Yerno, sol de invierno, sale tarde y pónese luego.
Amor y vino, sin desatino.
Machacando, machacando, el herrero va afinando.
Ladrillo flojo, chisguete fijo.
Zapato os daré que tengáis que romper.
Buey que muge, todos le temen.
Vieja gallina, hace un caldo cosa fina.
Coge las flores del buen tiempo; que pronto llegara tu invierno.
Al desganado, darle ajos.
Candil de la calle, obscuridad de su casa.
A tu tierra grillo aunque sea con una pata.
En tiempo de verano, el capote con su amo.
Alquimista certero, del hierro pensó hacer oro e hizo del oro hierro.
Aquellos polvos traen estos lodos.
Dar la soguilla para sacar la vaquilla.
Sayo grande, tapa mucho.
La mujer y el Diablo siempre tienen que hacer algo.
Continua gotera orada la piedra.
Cada uno es artífice de su ventura.
Amor viejo, pena pero no muere.
No está el que fía, porque salió a dar palos a uno que le debía.
Estorba más que un colchón en la cocina.
Cada cual se cuelgue lo que mate.
Al que toma y no da, el diablo se lo llevará.
Lamiendo culos a la cumbre subieron muchos.
Como la espada, así la vaina.
Juego que tiene quite, no tiene pique.
Agua caliente, salud para el vientre.
Agua podrida, colada y hervida.
Fue el hombre por maduro, y lo pusieron verde.
Madrid, nueve meses de invierno, y tres de infierno.
Agua en Marzo, hierbazo.
Si quieres cruzar el río, tienes que mojarte los pies.
La luz de alante es la que alumbra.
Desde donde se posan las águilas, desde donde se yerguen los jaguares, el Sol es invocado.
Ponte al sol y harás sombra.
Jugarse hasta la camisa.
Cuando el pájaro la pica, es cuando la fruta está rica.
El mal del milano, las alas quebradas y el pico sano.
Lo que humedecido viene, muy prontico se reviene.
Mojarse el potito.
Hacer una montaña de un grano de arena.
Uva a uva llenaba la vieja la cuba.
Te conozco, pajarito.
Llave puesta, puerta abierta.
Amor fino y buena mesa no quieren prisa.