Al invierno, no se lo come el lobo.
Cuando el río suena, agua lleva.
Si en septiembre ves llover, el invierno seguro es.
El día dos de Febrero, cayó la rata en el puchero.
Querer a quien no me quiere, mal haya quien tal hiciere.
Canta zurrón, canta, si no, darte he una puñada.
Fruto del árbol ajeno, sale de balde y sabe bueno.
Aguja, sastre y dedal, os darán por medio real.
Es mejor no jugárselo todo a una sola carta.
La más fina mula, patea y recula.
En camino largo, corto el paso.
¿Adónde irá el buey que no are?.
Si vas a morir, muere llenito.
El toro, a las cinco, y el torero, a los veinticinco.
Seguido, seguido, hasta que pase el dolor.
Con nieve en enero, no hay año fulero.
Al mal trabajador no le viene bien ningún azadón.
Hasta la gracia de Dios hace daño.
Aunque sea fraile, le gusta el baile.
El que persevera triunfa.
Pareces mula cargada, a cada paso un pedo.
El clavo que sobresale siempre recibe un martillazo.
El piadoso cielo socorre en las mayores necesidades.
Febrero y las mujeres tienen en un día diez pareceres.
El que a otro quitó la vida, la suya juzga perdida.
Donde manda el perro, se ata al amo.
Agua, barro y basura, crían buena verdura.
De corsario a corsario, no se pierden sino los barriles.
Más vale "alli corrió", que "alli murió".
En tiempo de guerra, mentiras por mar y por tierra.
Esperando que crezca la hierba, el buey se muere de hambre.
Del todo no muere el que deja por donde se le recuerde.
Por fin lo comprende mi corazón: escucho un canto, contemplo una flor: ¡Ojalá no se marchiten!
Si quieres que te aprecien, muere durante un viaje.
¿El azar? Pero si es Dios de incógnito
La oración de Zumaque: para trbajar no te mates.
Fue tanta la insistencia, y tan poca la resistencia.
Cuando pienses meter el diente en seguro, toparás en duro.
Dos fuentes, dos ríos.
Cuando soplan vientos de cambio, algunos constryen muros, otros molinos.
Cuando la gana de joder aprieta, ni el culo de los muertos se respeta.
Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?; jarrito viejo, ¿dónde te botaré?.
Ver para creer.
Quien a uno castiga a ciento hostiga.
Nunca falta quien te dé un duro, cuando no estas en apuros.
El que pega primero pega dos veces.
Cuando alguien te hace un daño, búscalo en tu lista de los más favorecidos.
Por muy fina la pistola, no apunta bien ella sola.
Ingenuo y muy majadero, quien da la llave al ratero.
El que nació para buey desde chiquito berrea.