Ve tu camino para no tropezar.
Mándame las flores cuando aún pueda olerlas.
No avivés a los giles que después se te ponen en contra.
A la vejez aladares de pez.
Más ordinario que un sapo en un acuario.
Agua de bobos, que no llueve, y nos calamos todos.
Dámelo perezoso, y te lo daré vicioso.
El flojo y el mezquino recorren dos veces el camino.
Échalas del tuyo que con el aire no se oye.
Cuando pica un gran pez, suelta la caña, no sea que te largues tras él.
Del que yo me fío me guarde Dios, que de los que no me fío, me cuido yo.
La golosina prohibida, siempre es más apetecida.
Agua enferma, ni embeoda ni endeuda.
Ocio, ni para descansar.
A fin de año, remienda tu paño.
Caballero en buen caballo; en ruin, ni bueno ni malo.
Averiguelo, Vargas.
Galgo que va tras dos liebres, sin ninguna vuelve.
Es una locura amar, a menos de que se ame con locura.
Cultiva centeno, mientras brilla el sol.
A cabellos enredados, piojos por descontado.
Más vale fortuna en tierra que bonanza por la mar.
Ahora sí se monto la gata en la batea
El que de joven corre, de viejo trota.
De Madrid al cielo, y un agujerito para verlo.
Loca está la oveja que se confiesa con el lobo
.Usted no necesita un palo grande para romper la cabeza de un gallo
El vino y la mujer se burlan del saber.
Aunque el águila vuela muy alta, el halcón la mata.
No tires piedras sobre tu tejado.
Hoy no se fía, mañana sí.
Ganado suelto bien retoza.
Refregadas, duelen más las llagas.
Lo más tierno en este mundo, domina y vence a lo más duro.
¡Periquillo con mando!, ya estoy temblando.
Donde mores no enamores.
El que acaba primero, le ayuda a su compañero.
Cuatro cosas hay que nunca vuelven más: una bala disparada, una palabra hablada, un tiempo pasado y una ocasión desaprovechada.
Aunque callo, irse han los huéspedes y comeremos el gallo.
La buena uva hace buena pasa.
Camisa que mucho se lava y cuerpo que mucho se cura, poco dura.
Ladra de noche para economizar perro.
Pescador de anzuelo, a su casa vuelve con duelo.
Cuando viejo el perro es, la zorra se mea en él.
El mundo es una rosa, huélela y pásala a tu amigo
La viuda con otro amor, muy pronto se consuela.
Más mueren de ahítos que de aflitos.
La lengua es el castigo del cuerpo.
Más vale tuerta que muerta.
Cuando el río suena, agua lleva.