El ave de rama en rama, y el numérito a la cama.
Una tormenta de arena pasa; las estrellas permanecen.
Casa sin moradores, nido de ratones.
A la leche, nada le eches; y debajo aunque sea cascajo.
Castaña la primera y cuca la postrera.
Cuando el sauce se muere la primavera está a punto de llegar
Ruibarbo y azafrán, de amarillo tiñen la orina natural.
Hijo de padre pudiente, aunque no sea honrado es valiente.
Bueno es caer para más valer.
Gato gordo, honra su casa.
A la muerte pelada no hay puerta cerrada.
Escapar del lago del dragón y caer en la guarida del tigre.
En el culo y en la trompeta, solo es aire lo que suena.
Para el culo de una mujer y la mano de un barbero, siempre es Enero.
Vendimia en mojado y cogerás el mosto aguado.
Juramentos de enamorado no valen un cornado.
De Dios viene el bien, y de las abejas la miel.
El que al asno alaba, tal hijo le nazca.
A casa nueva, puerta vieja.
Si Septiembre no tiene fruta, Agosto tuvo la culpa.
El pan bien escardado hinche la troja a su amo.
La liebre adiestrada, presto sale a la vereda.
A cada santo le llega su día.
Abrazo de ciego, golpe seguro.
Por el árbol se conoce el fruto.
A tambor mayor, diana no.
Revueltas andan las cosas; las ortigas con las rosas.
Zapatero remendón bien aprovecha el cambrillón.
El bien viene andando, pero el mal volando.
Cuando la fiebre declina, tiempo propicio de dar quina.
Rodilla de lana a su dueño engaña.
Más puede Dios que el diablo.
La teta que es más chica que la mano, no es teta sino grano. e La tortilla y la mujer, se han de comer en caliente, pues si las dejas enfriar, ni el diablo les clava el diente.
Cada pelo hace su sombra en el suelo.
A flores nuevas, afeite perdido.
Aquí hay gato encerrado.
Cuando el trago hace cosquillas, afloja lengua y rodillas.
A los tuyos, con razón o sin ella.
Abrazo flojo, amor poco; abrazo apretado, ese sí que es abrazo.
Las cosas no se arreglan con palabras elocuentes.
Más sabe quien mucho anda que quien mucho vive.
Las piedras rodando se encuentran.
Cuando llueve de tramontana, llueve con gana.
Padre menguado quien de unos hijos hace hijos y de otros entenados.
Al buen amigo, dale tu pan y dale tu vino.
Beldad y hermosura, poco dura; más vale la virtud y la cordura.
Dineros me dé Dios; que con mi poco saber me aviaré yo.
Anillo en dedo, u obispo o majadero.
Hasta la hora del luto, ojo enjuto.
Te quiero Andrés, por el interés.