muero Marta, y muero Harta.
Ahorra, ahorrador, que y vendrá el derrochador.
El muerto delante y la griteria atrás.
Refran viejo, nunca miente.
El río pasado, el santo olvidado.
A quien mucho miente, le huye la gente.
La manzana podrida pudre a las sanas.
La ignorancia envejece como el búfalo, su grasa crece, más no su sabiduría.
Llueva sobre su dueño, no sobre mí, que nada tengo.
Cuando vivas entre zorros, zorrea tu un poco.
La uva tiene dos sabores divinos: como uva y como vino.
A la iglesia por devoción, y a la guerra por necesidad.
El que por su gusto muere ni camposanto merece.
Cántaro roto para tiesto vale.
Lo poco gusta, lo mucho cansa.
Guarda pan pa Mayo y hierba pa' tu caballo.
Bolsa, mujer y espada, no quiere andar prestada.
Huye del peligro y no caerás en él.
Ni arroz pasado, ni guiso ahumado.
De la cuchara a la boca, se cae la sopa.
Hay que estar afuera, para ver lo de adentro.
A los enemigos bárreles el camino.
El cojo correrá si tiene que hacerlo.
Bocado de pan, rajilla de queso y a la bota un beso, hasta la cena te tendrán en peso.
Malo es no podar pero peor es desmochar.
Quien perdona pudiendo vengarse poco le falta para salvarse.
Quien al escoger, mucho titubea, lo peor se lleva.
Puede suceder algo imprevisto de un momento a otro.
Es más entrador que una pulga.
En las siembras y en la trilla, el amor con zancadilla.
El vino, de la verdad es amigo.
Parece que le ha hecho la boca un fraile.
No salgas de puerto si las nubes no corren con el viento.
Más fea que un carro por debajo.
Nunca falta un borracho en una vela.
Jilgueros y ruiseñores, bonísimos cantores.
El que va a hacer mal, ya va herido, dice el refrán.
Hace buena cuenta quien con lo suyo se contenta.
Este navega con banderita de pendejo.
Hacerlo mal y excusarlo peor.
Si marzo no marcea, abril ventisquea.
Da una sola campanada, pero que sea sonada.
Como mi llamamiento es alto, las obligaciones que me incumben también son fuertes, y me temo que en mi gobierno pueda haber deficiencias
Pecado de mucho bulto, no puede estar siempre oculto.
Arrieros somos y en el camino andamos.
La carne sobre el hueso relumbra como un espejo.
Hacer un hoyo para tapar otro, es obra de loco.
Cuando el río no hace ruido, o no lleva agua o va muy crecido.
Una buena fuente se conoce en la sequía y un buen amigo en la adversidad.
El mozo perezoso, por no dar un paso da ocho.