A los treinta doncellez, muy rara vez.
Al hombre duro, lanza en mano y vino puro.
La lengua no es de acero, pero corta.
Quién no gusta del vino, de Dios espere el castigo.
Debajo de la mata florida, está la culebra escondida.
Amor de puta y vino de frasco, a la noche gustosos y a la mañana dan asco.
El silencio es más disiente, que la palabra imprudente.
Alegrías secretas, candela muerta.
A gran hambre no hay pan malo, ni duro ni bazo.
El que algo quiere, algo le cuesta.
Tal vendrá que tal te quiera.
A misa temprano nunca va el amo.
Amigos y mulas fallecen en las duras.
Maderos hay que doran, maderos hay que queman.
Secreto bien guardado, pliego lacrado y sellado.
Es viejo, pero no pendejo.
Al que bien come y mejor bebe, la muerte no se le atreve.
No hay más bronce que años once, ni más lana que no saber que hay mañana.
Callar y callemos que todos de barro semos.
A nadie le hace mal el vino si se bebe con tino.
Lo barato cuesta caro
Pájaro de mar por tierra, tempestad segura o gran novedad
Mas pesado que un biberón de mondongo.
La música calma a las fieras.
Cántaro vacío, con solo aire hace ruido.
Fingir ruido por venir a partido.
Sabedlo, coles, que espinazo habéis en la olla.
En los tiempos cuaresmales, los ponientes, vendavales.
Boca abierta, dientes de oro.
Entre el silencio del velorio mudo, se le zafa a cualquiera un estornudo.
Cuando la gana de joder aprieta, ni el culo de los muertos se respeta.
Ni tanto que queme al santo ni tan poco que no le alumbre.
Quien langosta y caviar quiera, que afloje la billetera.
Ni de malva buen vencejo, ni de estiércol buen olor, ni de puta buen amor.
Gratis, hasta las puñaladas.
Sin un duro, no ha futuro.
Un hombre sin amigos es como un abedul desnudo, sin hojas ni corteza, solitario en una colina pelada.
Quien está ahíto, no tiene el apetito.
El que no quiera polvo, que no salga a la era.
Lo prometido es deuda.
Variante: El vino demasiado, ni guarda secreto, ni cumple palabra.
Quien duerme diez horas, a la vejez llora.
Juntos pero no revueltos.
El tiempo pasa en un abrir y cerrar de ojos.
Bueno es el rigor; pero la misericordia es mejor.
Perro que no anda no encuentra hueso.
Lluvia y sol, fiesta de caracol.
Siempre que llovió, paró.
Parientes pobres y trastos viejos, pocos y lejos.
A la tercera va la vencida y a la cuarta la jodida.