Al aprendiz sin pelo, jodelo.
Niebla en la sierra, agua en la tierra.
Lo poco gusta, lo mucho cansa.
A mono viejo no se le hace morisqueta.
Fraile de buen seso, guarda lo suyo y guarda lo ajeno.
Dios castiga, pero no ha palo.
Con pelito... no hay delito.
Cada uno limpia la nieve delante de su casa sin preocuparse de la escarcha en el tejado ajeno.
Sombrerito nuevo tres días en estaca.
Mendigo y carbonero oficio de pocos dineros.
El perro no come perro, ni el gorgojo come fierro.
El que anda con un cojo, si al año no cojea, renquea.
El miedo no anda en burro.
Si camina de noche y pica, en el corazón siente una cosita.
El que tiene capa, escapa.
San Telmo en la arboladura, mal tiempo augura.
Amistad de carne y vino no vale un comino.
El bebedor fino, a sorbitos bebe el vino.
Ninguna mortaja, es grata ni maja.
Donde no hay ventura, poco sirve la cordura.
Pascuas marzales, hambre y enfermedades.
Idos y muertos es lo mesmo.
Gorrino que en la mesa chilla, ya está oliendo a morcillas.
Alza en blando, bina en duro y no verás a tu suegro sañudo.
Jamón cocido en vino, hace al viejo niño.
A buenas ganas, huelgan las salsas.
El agua fresca se bebe en jarro.
Amor y viento, uno se va y vienen ciento.
Cielo a corderos, agua a calderos.
El pan con hartura y el vino con mesura.
La muerte regalos no prende.
Agua cocida, sabe mal pero alarga la vida.
Cuchillo malo, corta en el dedo y no en el palo.
El tiempo es oro.
Del cobarde, no se ha escrito nada.
La blanda respuesta la ira quiebra, la dura la despierta.
No temas de ser lento, teme solo a detenerte.
A barba muerta, poca vergüenza.
Al que trabaja y anda desnudo, ajo y vino puro.
Madre, casarme quiero, que dormir sola me da miedo.
Estoy como gallo en corral ajeno
Jugar con fuego es peligroso juego.
Quien de paja su casa ha hecho, témale al fuego.
Callando el necio, se hace discreto.
Año de endrinas, año de espinas.
Julio el mes más corto cuando hay peculio.
Año tuero, vaca y muerto.
A por ellos, que son pocos y cobardes.
La carne en el techo y el hambre en el pecho.
El viento y la marea no esperan a nadie.