El tronco de enero, no le pongas en el humero.
A golpe de mar, pecho sereno.
Al hambre de siete días, no hay pan duro.
Dar antes que amagar.
El que quiera vivir poco, y ese poco con dolor, tome a la noche naranja y a la mañana limón.
Panza llena, quita pena.
Con dinero, aunque borrico, ¡qué buena persona el chico!.
Ni "arre" que corras ni "so" que te pares.
Ir por los extremos no es de discretos.
Bueno es el vino, cuando es del fino.
Consejo femenil, o muy bueno, o muy vil.
A padre avaro, hijo pródigo.
Más liso que nalga bebé.
Amigo que no da, y navaja que no corta, si se pierden poco importa.
Dar de comer al diablo.
Candil de la calle, obscuridad de su casa.
Cuando el río no hace ruido, o no lleva agua o va muy crecido.
Variante: Por Santa Lucia, acorta la noche y alarga el día.
El que calla, no dice nada.
Entre lo dulce y lo amargo, no existe trecho muy largo.
Caza, guerra y amores, por un placer mil dolores.
Clérigo de noche, villano en gavilla y gitano en cortés, lejos los tres.
El amor, la tos y el fuego, no pueden ser encubiertos.
Tener dolor de muelas detrás de la oreja
Quien hace mal, aborrece la claridad.
Cuervo con cuervo, no se quitan los ojos.
Es triste no tener amigos, triste que los hijos pasen penurias, triste no poseer más que un sombrero; pero más triste es no tener nada bueno ni malo.
Cuando el tiempo se muda, la bestia estornuda.
Indio con puro, ladrón seguro.
Entre santo y santa, cama doble y buena manta.
Madre, casarme quiero, que ya sé freír un huevo.
Zorros en zorrera, el humo los echa afuera.
El que no agradece, al diablo se parece.
Buena, por ventura; mala, por natura.
Lo bueno aborrece y lo malo apetece.
El fuego de la leña verde proporciona más humo que calor.
La envidia va tan flaca y amarilla porque muerde y no come.
La leche cocida, tres veces subida.
Dar carne al lobo.
Lluvia y sol, casamiento de vieja.
El agua es blanda y la piedra es dura; pero gota a gota, hace cavadura.
El tiempo todo lo cura y todo lo muda.
Casa de concejo, pajar de viejo.
Perro ladrador, poco mordedor.
Busca pan para Mayo y leña para Abril y échate a dormir.
El que no tiene amigos, tema a los enemigos.
No hay mejor condimento que el hambre.
De tal árbol tal astilla.
Buen corazón quebranta mala ventura.
Si la envidia fuera tiña, cuántos tiñosos habría.