Ruidosa corriente, no ahoga la gente.
Molino que no muele, algo le duele.
Cuando la cólera y la venganza se casan, su hija es la crueldad.
La col hervida dos veces mata.
A fuerza de villano, hierro en mano.
Estando sabroso el frito, el plato no importa un pito.
Por los Santos, la nieve en los campos.
Buenas palabras no hacen buen caldo.
Más cura el tiempo que soles y vientos.
Jornal adelantado, brazos quebrados.
Amigo sin dinero, eso quiero; que dinero sin amigo, a veces no vale un higo.
Gran dolor es tener poca carne y mucho asador.
Gorgojo, más chico que un piojo; así de chiquito produce enojo
Julio calorero, llena bodega y granero.
Cabra que cojea, o mal come, o mal sestea.
Olla sin sal, haz cuenta que no tienes manjar.
Es costumbre de villanos tirar la piedra y esconder la mano.
En Febrero, el loco, ningún día se parece a otro.
El que no chilla, no mama.
Si oyes un solo trueno, ten por seguro el mal tiempo.
No calientes horno para que cueza otro.
Envidia me tengan y no me compadezcan.
Folla de millo, pra dormir é boa, frouma de pino, déixaa para a túa sogra. Follato de maíz, para dormir es bueno; pinocha de pino, déjala para tu suegra.
Gran tormenta, a los débiles amedranta.
De mala sangre, malas morcillas.
En otoño la mano al moño.
Fruta verde, ni buen sabor tiene.
A la fuerza no es cariño.
Cuando suga la abeja, se vuelve cera y miel; cuando la araña, veneno y hielo.
Por San Andrés, la nieve en los pies.
Amor que no es osado, amor poco estimado.
Mayo ventoso, año hermoso.
Quien se quemare, que sople.
Cierre tras sí la puerta quien no la halló abierta.
No hay viejo sin dolor.
El rico come "sudao", y el pobre sudando.
El tiempo todo lo amansa.
A pan de quince días, hambre de tres semanas.
En la felicidad, el corazón se funde como la nieve en primavera
Ni fea que espante, ni hermosa que mate.
Más raro que perro verde
Abril, lluvias mil. Y si nos sale cabrón, lluvias a mogollón.
No hay peor tiempo que aquel que viene a destiempo.
Mujer moza y Viuda, poco dura.
Al loco y al fraile, aire.
Llora, necio, llora tus perdidas horas.
Juramentos de amor y humo de chimenea, el viento se los lleva.
Al enemigo, ni agua.
A fuerza de palos, como borrico de yesero.
Vaca flaca, siempre parece ternera.