Confesión espontánea, indulgencia plena.
Fruta prohibida, más apetecida.
Fiebres otoñales, largas o mortales.
Siembra perejil en Mayo y lo tendrás todo el año.
Hacienda en dos aldeas, pan en dos talegas.
Llena o vacía, casa que sea mía.
Guarda pan para Mayo y leña para todo el año.
La casa caída, el corral agrandado.
Hacer algo de cayetano.
Dineros y amores, diablos y locura, mal se disimulan.
Tirar la casa por la ventana.
Más bueno el asado, cuando es regalado.
El matrimonio es como el flamboyán, empieza con flores y termina con vainas.
Chico pueblo, grande infierno.
Año de hierba, año de mierda.
Iglesia, o mar, o casa real.
Por San Eugenio, castañas al fuego.
A cada santo le llega su día.
Caza, guerra y amores, por un placer mil dolores.
Más exitado que Joaquito en la marcha del orgullo gay.
De aceituna, una; de vino una laguna; y de asado, hasta quedar botado.
Casa oscura, candela cuesta.
Agua, Dios, el vino en bota y las mujeres en pelota.
Ajo sal y pimiento y lo demás es cuento.
Mi casa y mi hogar, cien doblas val.
La alegría da resplandor a la piel de la cara
Agarrando aunque sea fallo.
Al loco y al toro, dale corro.
Gaviotas en el huerto, temporal en el puerto.
Qué inflama rápidamente,se extingue pronto.
Niebla de Marzo, helada de Mayo.
En la variedad está el gusto.
A la zorra, candilazo.
Estando sabroso el frito, el plato no importa un pito.
Uno esquila ovejas, otro, cerdos
Echar confites a un cochino, es desatino.
Fuerte desdicha es, no aprovecharse de la dicha.
Vino y pan andar te harán.
Salir junto con pegado.
Caída, casamiento y catarro, tres ces que mandan al viejo a mascar barro.
A cada cerdo le llega su San Martín.
Cabras y cabritos, a todos nos traen fritos.
En Marzo, la veleta, ni dos horas está quieta.
Año bisiesto, ni viña ni huerto.
Variante: El vino demasiado, ni guarda secreto, ni cumple palabra.
Alegría que es fuerza que se pierda, ¿qué importa que no venga?.
Casa en plaza, los quicios tienen de plata.
Yantar tarde y cenar cedo, sacan la merienda de en medio.
Júntanse las comadres y arde en chismes la calle.
Otoñada segura, San Francisco la procura.