Ilusión es para un calvo tener en su calva algo.
Franqueza, la del gallo; que convida a veinte gallinas con un grano.
Poco y en paz, mucho se me haz.
Puta y chata, con lo segundo basta.
Moza hermosa, con dinero; yo, forastero, ¿y a mí me la dan?. Trapalán, trapalán.
Refranes que no sean verdaderos, y Febreros que no sean locos, pocos.
Haz aquello que quieras haber hecho cuando mueras.
El hombre a tirar el mocho y la mujer al sancocho.
Río cruzado, santo olvidado.
El perro permanece perro, aunque sea criado entre leones.
Eso no te lo despinta nadie.
Quien no es para más, de hambre en su tierra perecerá.
Bien muere, quien bien vive.
Confiesa y restituye, que la vida se te huye.
Cuando hay santos nuevos, los viejos no hacen milagros.
Nadie se alabe hasta que acabe.
Ni por rico te realces, ni por pobre te rebajes.
Ocasión que se va, quien sabe si volverá.
Por San Martín deja el cerdo de gruñir.
El dueño de la casa es el criado del huésped.
En paellas y en culos, cada uno tenemos uno.
El zapatero, juzgue de su oficio y deje el ajeno.
Buey muerto, vaca es.
Cada quien puede hacer de su culo un candelero.
Quien una vez te engañó, no lo haga dos.
Dame aficionado al juego y yo te daré borracho y mujeriego.
Tapados como el burro de la noria.
Valiente es el ladrón que lleva una lámpara en su mano.
Hombre chiquitín, embustero y bailarín.
Quien al cielo tira flechas, vuélvensele a la cabeza.
El buen carpintero mide dos veces, corta una.
Quien tiene boca se equivoca pero el que tiene seso, no dice eso.
Amigo y vino deben de ser añejos.
Amigo no fue el que lo dejó de ser.
Al fuego y al fraile no hurgarles. Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
Más vale muerte callada que desventura publicada.
Cerca le anda, el humo tras la llama.
El que mucho habla, poco acierta.
Es mejor deber dinero y no favores.
Hombre lisonjero, falso y embustero.
Peca igual el que mata la vaca, como el que le agarra la pata.
A quien te hizo beneficio, está siempre propicio.
Hasta el final nadie es dichoso.
Haya marido, aunque sea de grano mijo.
Cortesía de palabra, o conquista o empalaga.
Haz favores y te los pagarán a coces.
A las barbas con dinero, honra hacen los caballeros.
Hijos casados, duelos doblados.
Con salchichón, siempre es ocasión.
Hombre valiente no muere de viejo.