También de dolor se canta, cuando llorar no se puede.
Si has obtenido la riqueza con falsos juramentos, tu corazón será pervertido por tu vientre.
El amor es una ratonera; entra el ratón, cuando quiere, pero no saldrá cuando quiera.
Más vale puta moza que puta jubilada.
El solo olor de un buen frito, no nos sacia el apetito.
Belleza a los sesenta, doila al diablo.
El vino debe tener tres prendas de mujer hermosa: buena cara, buen olor y buena boca.
La cortesía exige reciprocidad.
La suerte del gavilán, no es la misma del garrapatero.
No hay amor mi Linda Inés, sin su tasa de interés.
Tu secreto en tu seno, y no en el ajeno.
Mucho miedo, mucho miedo y poca vergüenza.
La paciencia es un árbol de raíz amarga pero de frutos muy dulces.
Si dices la verdad, ya tienes un pie en el estribo.
Rico y de repente, no puede ser santamente.
Es mejor estar bien parado que estar bien estacionado.
Mientras el tímido reflexiona, el valiente va, triunfa y vuelve.
y k siempre estas a mi lado por k hay veces k me siento tan sola y con mucho frio k kisiera irme pero tambien nose si tu señor me kieres e hecho tantas cosas malas k ya nose ni en k pensar me entiendes todo poderoso
Compra de quién heredó, que barato te lo dará, pues regalado lo recibió.
Casa revuelta, huéspedes espera.
Creer a pie juntillas.
Quien teme la muerte no goza la vida.
Aún no eres bienaventurado si del pueblo no eres burlado.
Un manjar continuado, enfada al cabo.
La mujer en soledad piensa solo en la maldad.
De queso, un pedazo, y que te dure todo el año.
Muerte que me has deseñado, salud me has asegurado.
Los buenos modos agradan a todos.
Cuando los hombres son amigos el agua que beben es dulce
Imaginación suelta, en un instante anda mil leguas.
Al buen día, métele en casa.
Honra y dinero se ganan despacio y se pierden ligero.
En el mundo no hay banquete que no tenga fin.
Obrita que en sábado viene, puntadita de a palmo y salto de liebre.
La necesidad hace maestros.
Al sonar el pedo, solo queda un rostro serio.
Con palabras agradables y un poco de amabilidad se puede arrastrar a un elefante de un cabello.
En cada casa, un solo amo.
La casa es chica, pero el corazón es grande.
Amistades que del vino se hacen, al dormir la mona se deshacen.
Ni miento ni me arrepiento.
Estudiante y diablo, una misma casa con dos bocados.
A gran salto, gran quebranto.
El que quiere besar, busca la boca.
Ramos mojados, ésos mejorados.
Bien ajeno es la hermosura, y, sobre ajeno, poco dura.
Para ver la buena gente solo un ojo es suficiente.
Entre puntada y puntada, una miradita a cuantos pasan.
De nadie esperes lo que por ti mismo hacer pudieres.
Amor de puta y vino de frasco, a la noche gustosos y a la mañana dan asco.