La modestia es la auténtica belleza de una mujer
El dolor físico solo el que lo siente.
Mucho val y poco Cuesta, a mal hablar, buena respuesta.
Es engaño triste y vano, consolarse con la mano.
Quien algo quiere ser, algo ha de comprender.
Loca es la oveja que al lobo se confiesa.
Amigos que admiten regalos, ¡malo, malo!.
A marido ausente, amigo presente.
A las cosas ciertas encomendaos y de vanas esperanzas dejaos.
Donde no hay ganancia, cerca está la pérdida.
Apenas si ha nacido, y ya quiero marido.
Cuando el gato no está, los ratones hacen fiesta.
Dar el consejo y el remedio, favor completo.
Donde no hay, por demás es el buscar.
Cada cosa en su lugar, ahorra tiempo en el buscar.
El deber se reconoce fácilmente: es aquello que menos deseamos hacer
Los ojos lo curiosean, y el corazón lo desea.
El desorden almuerza con la abundancia, come con la pobreza y cena con la miseria.
Cuando no sepas que hacer, un refrán te lo puede resolver.
En el amor y en las luxaciones las recaídas son frecuentes
El espejo y la amistad siempre dicen la verdad.
El tiempo es un remedio que todo lo cura.
Las palabras amables enfrían mejor que el agua.
El huevo de hoy, el pan de ayer y el vino de un año, a todos hace provecho y a ninguno daño.
El que tiene buenos padrinos, no se cae dentro de la pila.
Duélete carnero, que hay fiesta en el pueblo.
¡Somos gente pacifica y no nos gusta gritar! (Transición española)
Hambre y sed, la mejor salsa para comer.
Amo bravo y mozo harón, a cada rato cuestión.
Madre, casarme quiero, que dormir sola me da miedo.
Gozarse en el mal ajeno, no es de hombre bueno.
Del amo y del mulo cuanto más lejos más seguros.
Cuanto más grande es el caos, más cerca está la solución.
Llevar y traer, de todo ha de haber.
Muchas manos hacen Ligero el trabajo.
Al potro y al niño, con cariño.
Si quieres criarte fino y hermoso, buen vino y mucho reposo.
Vale más un "he hecho", que muchos "voy a hacer".
Acabar como el Rosario de la Aurora.
A creer se va a la iglesia.
En el pecado se lleva la penitencia.
Vida sin amigo, muerte sin testigo.
Ausentarse y morirse, todo es irse.
Vivir prevenidos, es de buen sentido.
Abril siempre vil; al principio, al medio y al fin.
Lo bueno dura poco.
Cayendo el muerto y soltando el llanto.
Mal reposa la vida dudosa.
Del que más ayudas, recibirás las puyas.
Mata, que Dios perdona.