A la larga, lo más dulce amarga.
Febrero el corto, el pan de todos.
Ir a trocar y no tener que, a muchos suele acontecer.
Lo comido por lo servido.
No hay viejo sin dolor.
La contradicción es la sal del pensamiento
Jugar y perder bien puede suceder.
Aceite y romero frito, bálsamo bendito.
Amor de monja y pedo de fraile, todo es aire.
Si tú entiendes, las cosas son como son; si tú no entiendes, las cosas son tal como son.
Ser un mordedor de pilares
La fortuna es ciega y no sabe con quien juega.
El beso es al amor lo que el rayo al trueno.
Año bisiesto, hambre en el cesto.
Después de la victoria, aprieta el casco.
Cuando todo se hierve, te pueden dar gato por liebre.
No hay cosa que fin no tenga, a la corta o a la luenga.
Una hierba es una planta cuyas virtudes esperan para ser descubiertas.
De tal colmena tal enjambre.
El que cada día va bien, el domingo no tiene que poner.
Encontrar demasiados defectos significa diluir una amistad
Cuenta y razón conserva amistad.
Una lágrima puede decir más que un llanto.
El cura de la aldea, por él venga lo que desea: que mucha gente se muera.
Hacer de un camino, dos mandados.
Cuenta por bienes los males que no tienes.
Putas y toreros, a la vejez os espero.
Febrero, cebadero.
Dar consejo y el vencejo, ese sí que es buen consejo.
A quien se casa con viuda, ya no le queda la duda.
Al comer, comamos, y al pagar, a ti suspiramos.
A Dios lo mejor del mundo, pues es señor sin segundo.
Abrazo de ciego, golpe seguro.
Entre gavilla y gavilla, hambre amarilla.
Un viejo amigo es una eterna novedad
En diciembre, hielos y nieves, si quieres buen año al que viene.
Secreto entre dos lo sabe Dios, secreto entre tres, descubierto es.
Ante todo, mucha calma. (Siniestro Total).
Mujer hermosa y buena espada, de muchos son codiciados.
Buen amigo y compañero es el que no nos pide dinero.
Refranes de viejas son sentencias.
Dádiva forzada no merece gracias.
Entrañas y arquetas, a los amigos abiertas.
Gran trabajo tiene, quien comentar a todos quiere.
A buen amigo buen abrigo.
Di mentira, y sacarás verdad.
Cabeza grande, talento chico.
El trabajo duro purifica el espíritu.
Ese te quiere bien, te hace llorar.
Hija enlodada, ni viuda, ni casada.