Ganar un proceso es adquirir una gallina y perder una vaca.
A tu amigo gánale un juego, y vuelve luego.
No te fíes de la fortuna, mira que es como la luna.
Boca de fraile, solo al pedir la abre.
Cabra por viña, cual la madre tan hija.
Cinco: por el culo te la hinco.
El que no tiene una cruz, se la están haciendo.
Dedica una parte de tus esfuerzos al bien común.
¡Sálvese el que pueda que la barca esta haciendo agua!
Mujer moza y Viuda, poco dura.
Ni hierba en el trigo ni sospecha en el amigo.
No todo el que trae levita es persona principal
Mañana de niebla, tarde de paseo.
A quien das de yantar, no te duela dar de almorzar.
Sábalo de mayo, calenturas para todo el año.
El que la hace, la paga.
Como Constanza, el culo hacia fuera y los pechos en danza.
Arco iris por la tarde, buen tiempo aguardes.
Amor es demencia, y su médico, la ausencia.
De casta le viene al galgo.
Más vale el humo de mi casa que el fuego de la ajena.
Para salir del hoyo un buey solo no basta, se necesitan dos.
El perfume bueno viene en frasco chico
El amor entra por la cocina.
Zapatero remendón bien aprovecha el cambrillón.
Quien no valora la vida, no se la merece.
El que a orilla del río mora, mucho bebe y mucho llora.
A cada uno le parece pesada su propia cruz.
Siempre es bueno tener palenque donde rascarse.
Mucho te quiero perrito; pero de pan, poquito.
Más presto se harta el cuerpo que el ojo.
Llevar bien puestos los calzones.
Tanto fue el cántaro a la fuente hasta que por fin se rompió.
Por decir "¡viva San Roque!", me metieron prisionero; ahora que estoy en prisiones, "¡viva San Roque y el perro!".
Las palabras de oro van a menudo seguidas de actos de plomo.
Bien te quiero, bien te quiero, mas no te doy mi dinero.
Con vergüenza, ni se come ni se almuerza.
Mucho vuelo el viento, pero más el pensamiento.
Lo que ocurre una sola vez, probablemente no ocurra nunca más, pero lo que ocurre dos veces, probablemente ocurra una tercera vez.
El amor es el precio para quien quiere comprar el amor
Amor y viento, uno se va y vienen ciento.
Cuanto más pobre, más hijos.
Donde se está bien nunca se muere
El bien no se sabe fuera del hogar, mientras que el mal se transmite a la lejamía.
Lo que hay en España, es de los españoles.
Me juzgaba desgraciado por la falta de zapatos, hasta que vi a un hombre que no tenía pies.
Oficial diestro, pronto se hace maestro.
Así como un medicamento amargo cura la enfermedad, las palabras sinceras, que hieren los oídos, benefician el comportamiento.
Un buen consejo a tiempo no tiene precio.
De buenas intenciones, está empedrado el infierno.