Con putas y bretones pocas razones.
De señora a señora, empanadas y no ollas.
Antes de casarte abre bien los ojos, después cierra uno.
Prometer, prometer hasta meter, y una vez metido, nada de lo prometido.
Tú no serás amado si piensas nada más que en tí.
Castigo de uno, escarmiento de muchos.
El hombre lo pide, y la mujer decide.
Las cosas lo que parecen.
En apagando el candil, guapas y feas van por el mismo carril.
El corazón tiene sus razones, que la razón desconoce.
Entre una mujer hacendosa y hacendada, la primera más me agrada.
Cartera y reloj, el sueño del ladrón.
El toro y el melón, como salen, son.
Unos tener tanto y otros tan poco, propio es de este mundo loco.
Quéjese de la muela aquel al que le duela.
La casa ya labrada, la viña ya plantada y la suegra ya enterrada.
Al mejor nadador se lo lleva el río.
¡En San Antonio, rayos y truenos!
Del sabio, poeta y loco, todos tenemos un poco.
Cuando dos elefantes riñen la que se lamenta es la hierba.
Buenas son las mangas después de las Pascuas.
Casamientos de parientes tienen mil inconvenientes.
Es ley la que quiere el rey.
Si tu mano se cubre de grasa apóyala sobre tus mejores amigos
Tan bonita la dentadura y tan mala la pronunciación.
Nunca te cierres la puerta, que el mundo da muchas vueltas.
¿Tienes ganas de morir?. Cena cordero asado y échate a dormir.
Para el pobre, hasta su noche de bodas es corta.
Nadie diga mal del día hasta que sea pasado y la noche venida.
De refrán y afán pocos se librarán.
Bolsa que mucho clama, pronto se acaba.
El heroísmo consiste en aguantar un minuto más.
Ni sobra el que viene, ni falta el que se va.
Papel, testigo fiel.
Nada más que me enderece dijo el jorobado.
El remedio más noble contra las injurias es el olvido.
Súfrase y no se reprenda lo que excusar no se pueda.
Conócete a ti mismo.
La fama propia depende de la ajena.
Más es la bulla que la cabuya (cuerda).
A tu amigo dile la mentira, si te guarda paridad, dile la verdad.
A quien feo ama, bonito le parece.
Calle mojada, caja cerrada.
Paga lo que debes; que lo que yo te debo, cuenta es que tenemos.
Hasta lo que es más perfecto, también tiene su defecto.
¡Ay putas, y como sois muchas!.
El hambre viene sola, pero no se va sola.
La paciencia es agria, pero tiene una fruta dulce.
El vencido, vencido, y el vencedor, perdido.
Vive cantando, muere llorando.