Habló el buey y dijo "¡mu!".
Quien todo lo pensó nunca se caso.
El vino abre el camino.
Siempre el que más habla es el que tiene menos que decir.
Fiebre cuartana no hace jamás sonar campana.
El tiempo es padre de la verdad y a relucir la sacará.
Nota: Imita la fonética del inicio del canto de requiem "dies irae dies illae" ("día de ira, día de lágrimas") inspirado en Sofonías 1, 14. [1]
Si una puerta se cierra, otra se abre.
Barco con tormenta, en cualquier puerto entra.
Los pájaros más bellos están enjaulados
Valgan las llenas, por las vacías.
Amistad, con todos; confianza, con pocos.
El perfume bueno viene en frasco chico
Hacer la de Lucas Gómez; tu te la traes, tu te la comes.
Piedra movediza, nunca moho la cobija.
En casa limpia los ángeles bailan de gusto.
Quien te quiere, te aporrea.
Donde hay celos hay amor, donde hay viejos hay dolor.
Dinero ahorrado, dos veces ganado.
Moneda ahorrada, moneda pagada.
Una obra acabada, otra empezada.
Bueno es caer para más valer.
Caballo que alcanza, pasar querría.
Palabra dicha, no tiene vuelta.
De tales devociones, tales costurones.
La que fácil llega, fácil se va.
Al son que le toquen bailan.
Al freír de los huevos lo veréis.
La muchacha que es bonita, afeites no necesita.
Las furias de Celestino, no me importan un comino.
En caliente ni se siente.
El porrazo da más ira, cuando la gente nos mira.
Cuando suena la almirez, las doce están al caer.
Cada par con su par y cada quien con su cada cual.
Ayer me negó un bocado, pero hoy me pide prestado.
Llover sobre mojado, mil veces ha pasado.
Gorgojo, más chico que un piojo; así de chiquito produce enojo
Zurrianme las orejas; reniego de putas viejas.
Amigo que no da, poco me importa ya.
"Los inviernos en Burgos, y los veranos en Sevilla", decía Doña Isabel, la gran reina de Castilla.
Mujer con toca, dos veces si.
Variante: De casta le viene al galgo el ser rabilargo.
Hablar, no cuando puedas, sino cuando debas.
Ruego y derecho hacen el hecho.
Fruta nueva? ¿quién no la prueba?
A lo que has de negarte, niégate cuanto antes.
Los hombre dispuestos a prometer, están dispuestos a olvidar.
¡Este no es mi Juan, que me lo han cambiao, aquél tenía pelo y este está pelao!.
Quisiera ser una lágrima para nacer en tus ojos, vivir en tus mejillas y morir en tus labios.
Mañana de expectacion tarde de decepcion.