Cuando uno esta en malas, hasta la mujer se le niega.
Nunca te metas con una más jodia que tu; porque se joden los dos.
Las cosas que no suceden en un año pueden suceder en una hora.
Arrieros somos y en el camino andamos.
El fraile se muda, el mozo se casa, el casado se cansa y se va a su casa, el clérigo dura.
Una cosa es el amor y el negocio es otra cosa.
En este mundo estupendo, todo es dando y recibiendo.
Ojo de garza, que gallina no ve de noche
En la boda, quien menos come es la novia.
La mujer gentil, de un pedo apaga el candil.
Palabra que retienes dentro de tí, es tu esclava; la que se te escapa, es tu señora.
Dijo el jamón al vino: aquí te espero, buen amigo.
Hasta el manjar más sabroso, hostiga cuando es copioso.
Hablar en plata blanca.
Ocasión desaprovechada, necedad probada.
A caballo regalao no se le mira el cormillo.
Mucho val y poco Cuesta, a mal hablar, buena respuesta.
Más linda que una azucena, más limpia que una patena.
El que busca, encuentra.
Bien te quiero, bien te quiero, mas no te doy mi dinero.
Se van con quien, las cartas y las mujeres.
El buen tiempo ayuda en el trabajo.
Cuando la alegría a la sala llega, el pesar esta subiendo las escaleras.
Ayer era una flor, hoy solo es un sueño
Mojarse el potito.
Los fanfarrones son lo que menos hacen.
Ira de mujer, trueno y rayo es.
Dime y olvidaré, muéstrame y podría recordar, involúcrame y entenderé.
El amor no se compra con dinero.
Más come en una semana un gato que cien ratones en todo un año.
Por sus hechos los conoceréis.
Al potro que le alabe otro.
Juanes y burros, en cada casa suele haber uno.
Sentarse en las cenizas entre dos banquillos
A buen amo, mejor criado.
Junto al buey viejo aprende a arar el nuevo.
El amor es como el agua que no se seca.
El que presta, a pedir se atiene.
Raposa que mucho tarda, caza aguarda.
Casa oscura, candela cuesta.
Los valientes sufren poco, los cobardes mucho.
Lo escrito, escrito esta.
Salud y alegría belleza cría, atavío y afeite cuesta dinero y miente.
A cada cual se le levantan los pajarillos en su muladar.
Habla cuando te hablen; acude cuando te llamen.
Oye primero y habla postrero.
Que cada cual se rasque con sus uñas.
A quien en alabar lo bueno se queda corto, mírale el rostro.
Estoy que no me calienta ni el sol.
De aquellas chanzas vienen estas danzas.