El amor gobierna su reino sin espadas.
La cama, el fuego y el amor, nunca te dirán vete a tu labor.
La gente se arregla todos los días el cabello, ¿por qué no el corazón?.
Esta todo dicho pero no hay nada hecho.
Armas y dineros buenas manos quieren.
Sacar las castañas del fuego.
Lo que se hace un día, es semilla de felicidad para el día siguiente.
No voy a misa porque estoy cojo, pero a la taberna me voy poquito a poco.
Dichosos los tiestos que salen a la botija.
Salir del fuego para caer a las brasas.
Quien guarda valores, padece temores.
Quien se pone ropa ajena, no puede decir que estrena.
Hombre chico, pensamientos grandes.
Cuando llueve y hace frío , hace la vieja su vestido.
No creas al que de la feria viene, sino al que ella vuelve.
Cuando llueve y hace sol, son las bodas del pastor.
Ninguno por ser querido se esfuerce, que a veces lo torcido se destuerce.
Cuatro ojos ven más que dos.
Al que da y quita le sale una jorobita.
Amor sin pudor, es todo menos amor.
Luna en creciente, cuernos a Oriente.
Aire de Levante, agua delante.
Abadejo y amor de viejo, todo es abadejo.
Al fuego y al fraile no hurgarles.
Vivir prevenidos, es de buen sentido.
Afortunado en el juego, desafortunado en amores.
Con dificultad se guarda lo que a muchos agrada.
En el ánimo moran continuamente la felicidad y la infelicidad. De vez en cuando salen a dar un paseo
Mujer refranes, muller puñetera.
Es gente discreta, quien aguza el ojo con la lengua quieta.
Lo que puedas hacer hoy, no lo dejes para mañana.
Aprovéchate gaviota que no te verás en otra.
Bien viene el don con la veinticuatría, y mal con la sastrería.
En la unión está la fuerza.
Matrimonio repentino, muchacho cincomesino.
Del que jura, teme la impostura.
Las esposas y los maridos por sus obras son queridos.
Buen moro, o mierda u oro.
Pan para hoy, hambre para mañana.
Donde hay cariño, allí va el niño.
Boca abierta, dientes de oro.
Cuando anda la lengua, paran las manos.
Buenas palabras, cantar de cigarras.
Al gorrino y al melón, calor.
Hay que llevar dos sacos, uno para llevar y otro para recibir.
Más quiero ser de moza desdeñada, que de vieja rogada.
Amor viejo, pena pero no muere.
Dar gusto da gusto.
Cuanto hijo puta con cara de conejo. (Cartagena).
Cuando veas las barbas de tu vecino arder... mete la tuya en remojo