A la mujer buena, todo el cariño es poco.
De buen caldo, buenas sopas.
Juncos aunados, por nadie quebrados.
Despacito y con amor, se hacen las cosas mejor.
Al más charrán paga le dan.
El que desprecia un centavo deseará después un peso.
Niña, no te desesperes, que el que ha de ser para tu, ni se casa ni se muere.
pajero como tenedor de oveja.
A año tuerto, labrar un huerto.
Llena o vacía, menos la quiero tuya que mía.
Pesar compartido, pronto es ido.
Dulce y vino, borracho fino.
Le dan la mano y se toma el pie.
Mal habiendo y bien esperando, morirme he triste y no sé cuando.
Hay amores que matan.
Maestre por maestre, seálo éste.
Cuando hay para carne, es vigilia.
Esto está color de hormiga.
Nadie se apresura para pagar y si todos para cobrar.
El gorrino y la mujer, acertar y no escoger.
Hasta San Antón Pascuas son, y si las quieres alargar hasta la Virgen de la Paz.
Mande la razón y obedezca la pasión.
Pascuas marzales, hambre y enfermedades.
En casa y en amores, entras cuando quieres y sales cuando puedes.
Aborrece y serás aborrecido; quiere con amor de verdad y serás correspondido.
De la noche en la espesura, hasta la nieve es oscura.
El que en verano no trilla, en invierno no come.
Se coge antes a un cojo, que a un mentiroso.
La mujer y la mula cada día te hacen una y suerte te dará Dios si no te hacen dos.
Con la boca es un mamey.
El mal tiempo trae bienes consigo: huyen las moscas y los falsos amigos.
El que buen salto da, a sus pies se atiene.
Bodas buenas y magistrado, del cielo es dado.
En las cosas del corazón, no manda uno, mandan dos.
El que puede y no quiere, cuando él querrá no podrá.
Quien va a la feria, lo cuenta a su manera.
Amor de puta y vino de frasco, a la noche gustosos y a la mañana dan asco.
Habla no cuando quieras, sino cuando puedas.
Cantarillo que muchas veces va a la fuente, o deja el asa o la frente.
Cuando dos corazones están de acuerdo incluso un pajar es un lecho de alegrías
Horizonte claro con cielo nublado, buen tiempo declarado.
Prometer, prometer hasta meter, y una vez metido, nada de lo prometido.
Si quieres que tu mujer te quiera, ten dinero en la cartera.
Con dinero baila el perro.
Sobre mojado llueve, y sobre seco a veces.
Bien me quieres, bien te quiero; no me toques el dinero.
El amor es como el fútbol: hay que saber tirar.
Sin segundo, no hay primero.
El que se casa fuera, o la trae o la lleva.
Nunca falta un pelo en la sopa.