Pan, uvas y queso; saben a beso.
Cosa fea, ni se haga ni se aprenda.
Mucha manteca para freire un par de huevos.
Palabra de boca, piedra de honda.
Hacer el primo.
Del mirar nace el desear.
La fiera de más fiereza, no es el tigre, es la tigresa.
La ocasión llega, llama y no espera.
Cuando mi hijo fue al baño, trajo que contar todo el año.
El que está en la aceña, muele; que el otro va y viene.
Quien hace, aplace.
A perro macho lo capan una sola vez
Confesión con vergüenza, cerca está de la inocencia.
Navidad en viernes, siembra por donde pudieres.
Si voy, con lo que te doy.
Entra, bebe, paga y vete.
Más vale un hoy que diez mañanas.
Freír todo el arenque para comer las huevas
Roer siempre el mismo hueso
A la mañana el blanco y el tinto al serano.
La noche para pensar, el día para obrar.
Hombre chiquitín, embustero y bailarín.
Nadie, ladrando a la luna, alcanza amor ni fortuna.
Quien va despacio y con tiento, hace dos cosas a un tiempo.
Cosa prometida es medio debida, y debida enteramente si quien promete miente.
Puso pies en polvorosa.
Obremos a no ver, dineros a perder.
De bajada todos los santos ayudan
De Todos los Santos a Navidad, o bien llover o bien helar.
Jáquima puesta , entiéndese vendida con la bestia.
Te casaste, te entera.
A mala suerte, envidia fuerte.
Oir a todos, creer a pocos.
Ave de mal agüero, a mi vera no la quiero.
El amor enseña incluso a un cura a bailar
Naranjas y mujeres, den lo que ellas quisieren.
Confiesa y restituye, que la vida se te huye.
Ave de mucha pluma poco tiene que comer.
La hermosa mujer, es una buena mujer.
Como quien no quiere la cosa, y la cosa queriendo.
En cada tiempo, su tiento.
La puerca tira del tapón
Duro como teletubbie en alfombra de velcro.
El hombre que se respeta, no besa sino en la jeta.
Grande o pequeña, cada uno carga con su leña.
Los últimos serán los primeros.
De chicos es el temer y de grandes el atrever.
El buey conoce a su dueño y el burro el pesebre de su señor.
Siempre que ha de hablar un lisiado, en la puerta un jorobado.
El amor y la luna se parecen: menguan cuando no crecen.