Haga lo que yo mando, no lo que yo hago.
A quien feo ama, bonito le parece.
A lo que puedas solo no esperes a otro.
Al villano dale el pie y se tomará la mano.
Aceitunas y pan, y queso eso tiene la corte en peso.
Ten tu mano pronta para echarla al sombrero, y tardía para meterla en el bolsillo.
Manos besa el hombre, que querría ver cortadas.
El que la hace, la paga.
Septiembre benigno, octubre florido.
Quien primero viene, primero tiene.
Gato gordo, honra su casa.
Alábate, Pedro; alábate, Juan; que si no la haces tú, nadie lo hará.
Variedad es causa de amenidad.
A cada pajarillo agrada su nidillo.
Al desganado, darle ajos.
Lo que se da no se quita.
Para hacer buen apetito, hay que aguantar un poquito.
Yantar sin vino, convite canino.
Carne blanda y vino puro, alimento seguro.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
De diestro a diestro, el más presto.
Zapatero remendón, en el hombre lleva el don.
Chupar y figurar es fácil de llevar.
Ser bueno ante el malo indica que eres bueno.
Dar a manos llenas significa repartir en pequeñas partes lo que fue robado a lo grande
Con azúcar o miel, todo sale bien.
Buenas palabras no te quitan dinero del arca.
A Dios, lo mejor.
Hacerlo mal y excusarlo peor.
Cuando el bien te sale al encuentro, mételo dentro.
Aceitunas, una o dos, y si tomas muchas, válgame Dios.
Entre las gentes, hay mil gustos diferentes.
El mejor adorno es, la modesta sencillez.
Tan puta es el que las da como el que las toma.
Encargo sin plata, no pesa ni mata.
Casa en canto, y viña en pago.
Lo bien hecho bien parece.
La gala del estudiante, en cuello y guante.
Amigo y casa vieja, para otro los deja.
Con las buenas palabras nadie come.
Dios no cumple antojos, ni endereza jorobados.
Cualquier sastre del campo, al del pueblo le hace un flu.
El que da lo que tiene antes de la muerte merece que le den con un canto en los dientes.
Hace más el que quiere que el que puede.
Las cosas que más trabajo cuesta conseguir son las que más tiempo se conservan.
Obrada de San Andrés, ni la prestes ni la des.
Le dan la mano, y se coge el codo.
Trabaja junto para el beneficio de toda la humanidad.
Quien tiene pies, de cuando en cuando da traspies.
El tono afectuoso cautiva el oido.