Las palabras amables no cuestan nada pero valen mucho.
Con el favor no te conocerás, sin él no te conocerán.
Dar el consejo y el remedio, favor completo.
Prestar a nunca cobrar, llámale dar.
El que da lo que tiene, a pedir se queda o, a pedir se enseña.
Obras caritativas, esas son mis misas.
Pedir más es avaricia.
Dar para recibir, no es dar sino pedir.
Alabanzas y regalos, malos tratos.
Ruego de grande, fuerza es que te hace.
Pedir peras al olmo.
Oficio, bueno o malo, da de comer al amo.
Da de comer a un hombre y te obedecerá.
El que pide lo justo, recibe migajas.
Mucho ayuda el que no estorba.
A buena fe y sin mal engaño, para mi quiero el provecho y para ti el daño.
Dichosos mis bienes, que remedian mis males.
Cortesía de palabra, o conquista o empalaga.
Piden de comer, piden de beber, afilan el diente, enjugan el vientre y ponen las mejillas coloradas: éstas son las cinco virtudes de las tostadas.
Ni agradecido ni pagao.
Me enseña a ser bueno el que me hace un bien.
Ayudaté y serás ayudado.
Nadie da nada a cambio de nada.
Pedir las perlas de la virgen.
Pa' todo hay fetiche.
Más querría servir que recibir.
De casa del abad, comer y llevar.
Más vale pedir perdón que pedir permiso.
Al hombre de trato llano, gusta darle la mano.
Un benefactor es el que me hace bien, incluso aunque haga mal a todo el mundo.
A buen santo te encomiendas.
De bajada todos los santos ayudan
A gracias de niño y canto de pájaros, no convides a tu amigo.
Faena acabada, faena pagada.
Amistad, con todos; confianza, con pocos.
Paga lo que debes; que lo que yo te debo, cuenta es que tenemos.
A quien da y perdona, nácele una corona.
Sumisiones anticipadas, pretensión parecen.
Yo a vos por honrar, vos a mí por encornudar.
Hacer algo muy en los cinco casos.
La novia, de contado, y la dote, de prometido.
El que hace bien a los demás se beneficia a sí mismo.
Comida gustosa: un poquito de cada cosa.
Es de bien nacidos ser agradecidos.
Cortesía de boca, gana mucho a poca costa.
Amigo beneficiado, enemigo declarado.
Quien nada pide, nada recibe.
Más honor que honores.
Regalos, regalos, ¡a cuántos buenos hicisteis malos!.
Caridad buena, la que empieza por mi casa y no por la ajena.