A quien da y perdona, nácele una corona.
Joven que nada duerme y viejo que siempre duerme, cercana tienen la muerte.
A donde entra mucho vino todos los vicios hacen camino.
Una a una, pronto se le acaban al racimo las uvas.
Ir de trapillo.
Bodas buenas y magistrado, del cielo es dado.
A la mujer buena, todo el cariño es poco.
Ruego a Dios, si te casares, que llorando te descasen.
Dios castiga, sin palo y sin cuarta.
De sol de tarde, Dios te guarde.
Pobre no es aquel que tiene poco, sino aquel que teniéndolo todo, quiere aún más.
Bueno, si breve, bueno dos veces.
Dios da bragas a quien no tiene culo.
Almuerza bien, come más, cena poco y vivirás.
A la prima, se le arrima.
En todas partes cuecen habas y en mi casa a calderadas.
Volver a inventar la rueda.
Hasta la sepultura el amor fuerte dura.
Hija de vaca pintada, siempre sacará la mancha.
Buena burra hemos comprado.
Acude al sabio para el consejo y al rico para el remedio.
Quien tenga tiempo que no espere
Quien más no puede, con su mujer se acuesta.
En el molino hacen falta dos piedras, en la amistad dos corazones
A quien bien te quiere, visítale poco, para que te desee.
Bien te quiero, bien te quiero, mas no te doy mi dinero.
A viña vieja, amo nuevo.
Hasta los animales se fastidian.
Secreto entre dos lo sabe Dios, secreto entre tres, descubierto es.
Todo tiene un fin.
La liebre a la carrera y la mujer a la espera.
Febrero el corto, el pan de todos.
Abrojos, abren ojos.
Dime con quién andas y si está buena me la mandas.
Hasta la reina, necesita de su vecina.
Acabada la misa, se parten las obladas.
La diligencia es madre de la buena ventura; y la pereza, su contraria.
¡Ay, caderas hartas de parir, y ninguna de mi marido malogrado!.
Lo que te dice el espejo no te lo dice tu hermana carnal.
Dinero que el naipe ha traído, hoy venido y mañana ido.
Al hombre y al caballo, no apurallo.
A cada ermita le llega su fiestecita.
Con rastra y soltera, tenla por ramera.
Bien me quieres, bien te quiero; no me toques el dinero.
La medicina cura, la naturaleza sana.
El matrimonio es un lazo que soca el demonio.
A fuer de Portugal: dos animales sobre un animal.
Se amigo de ti mismo y lo serán los demás.
Sacar los trapos al sol.
Los refranes antiguos, evangelios chicos.