Cumplir cada uno su deber a nadie sino a Dios temer.
Casamiento sin engaños uno cada diez años.
La frugalidad es una fortuna por sí misma.
La gloria del amante es la persona amada.
El amor y el reloj locos son.
Al borrico viejo la mayor carga y el peor aparejo.
Tranquilidad viene de tranca.
Loca está la oveja que se confiesa con el lobo
Guarda y no prestes; porfía y no apuestes.
Fea y con dote, trae a muchos en el bote.
Busca arrepentimiento, el que busca casamiento.
Río, señor, horno, mulo ni molino, no lo tengas por vecino.
Haz tu casa al solano y vivirás sano.
Con estudiante y soldado, mozuelas, mucho cuidado.
Nunca falta Dios a los pobres.
Al medico, al confesor y al letrado, hablarle claro.
Firma papel y te encadenarás a él.
La crianza aleja la labranza.
Ayunar, o comer truchas.
Año nuevo vida nueva.
Nada abriga mejor que el calor de una sonrisa.
Dios le da pañuelo a quien no sabe limpiarse.
Barriga llena, aguanta trabajo.
Llenar el tarro.
Toro y gallo, y trucha y barbo, todo en Mayo.
El hambre es el mejor cocinero.
Más confío en el trabajo que en la suerte.
Quien siembra, siega.
Vale más pan con amor que gallina con dolor.
Somos lo que hacemos, sobretodo lo que hacemos para cambiar lo que somos.
A cada uno Dios da el castigo que merece.
Cada uno trate de su oficio y deje el del vecino.
Ropa dominguera, del portal pa fuera.
Buenas palabras y buenos modales, todas las puertas abren.
Cría fama y échate en la cama.
Dos que se quieran con uno que coma basta.
Amor de niña, agua en cestillla.
Amor de lejos, felices los cuatro
Al comprar una casa piensa en el vecino que adquirirás con ella.
Perdona una vez; pero nunca tres.
Peor es la moza de casar que de criar.
A quien amasa, una le pilla y ciento le pasa.
Por oír misa y dar cebada no se pierde jornada.
Ruego de Rey, mandato es.
Líbreme Dios de moza adivina y de mujer latina.
Cuanto más primo, más me arrimo.
El hombre propone y Dios dispone.
Los celos son el gusano del amor.
Boda en mayo ¡Qué fallo!
Gran pena debe ser, tener hambre y ver comer.