Unos mueren para que otros hereden.
Por la hebra y por el hilo, se sava el ovillo.
Vine en el auto de Fernando, la mitad a pie y la mitad andando.
Siete le daban al tocho, y el quería ocho.
Ojos que bien se quieren, desde lejos se saludan.
Amigos y mulas fallecen en las duras.
De buena semilla, buena cosecha.
Más vale tarde que nunca.
Ir por lana y volver trasquilado.
El amigo verdadero ni contra tu honra ni contra tu dinero.
El matrimonio está como un cacahuete, hay que romper la cáscara para ver lo que hay dentro.
Deja a la gente que está muriendo y acude a la que está pariendo.
De casa ruin nunca buen aguinaldo.
Casa con azotea, ladrón la asalta.
Dime con quién andas y te diré quién eres.
Para el amor y la muerte no hay casa ni cosa fuerte.
Moza que mucho va a la fuente, anda en bocas de la gente.
Antes di que digan.
Paga lo que debes; que lo que yo te debo, cuenta es que tenemos.
Tabaco, vino y mujer, echan al hombre a perder.
Favorece al afligido, y serás favorecido.
Amistad fuerte, llega más allá de la muerte.
Al avaro, es tristeza hablarle de largueza.
Zurcir y remendar y mejores tiempos esperar; y si no vinieren, será lo que Dios quisiere.
Si quieres ver a tu marido gordito, después de la sopa dale un traguito.
La constancia es la mayor de las quimeras del amor
Un hombre es juzgado por la compañía que lo rodea.
Indios y burros, todos son unos.
A chica boca, chica sopa.
Alegría, belleza cría.
La mujer virtuosa, corona es de su marido.
El hombre afortunado tiene pan y amigos
La casa hecha y el hueco a la puerta.
Huyes de la mortaja y te abrazas del difunto.
A la vejez, viruelas.
Fraile franciscano, el papo abierto y el saco cerrado.
Ruego y derecho hacen el hecho.
Un gran hombre comparte lo que tiene con los demás.
A gracias de niño y canto de pájaros, no convides a tu amigo.
El amor es carne para el mancebo y hueso para el viejo.
Bollo de monja, costal de trigo.
Confesión hecha, penitencia espera.
Quién más te quiere, te hará llorar.
En tus apuros y afanes, acude a los refranes.
Una alcachofa se pela hoja por hoja.
Juventud con hambre quisiera yo, y vejez con hartura no.
Arrimar uno el ascua a su sardina.
De todo hay en la viña del Señor [uvas, pámpanos y agraz].
Moda y fortuna presto se mudan.
El amor y la fe, en las obras se ve.