Buena gana de comer, rica salsa es.
Caracoles de Abril para mí, los de Mayo para mi hermano y los de Junio para ninguno.
Mal ganado es de guardar doncellas y mozas para casar.
San Julián, guarda vino y guarda pan.
Agua y sol, tiempo de requesón.
De la vaca flaca, la lengua y la pata.
Haciendo de sobrino quematela al fuego y llevatela al rio.
ala mier........ los pastores que la pascua ya paso
Farolillo de la calle, tizón de la casa.
Favores: quien menos los merece, menos lo agradece.
Poco y en paz, mucho se me haz.
Comer de su propio cocinado.
Dios me dé contienda con quien me entienda.
Esto es pan para tu matate.
Guarda el avaro su dinero para que lo derroche el heredero.
Tres al saco y el saco en tierra.
Aunque callo, irse han los huéspedes y comeremos el gallo.
Ausentes y fallecidos, ni éstos bien amados, ni aquellos bien venidos.
A la mujer y al papel por detrás has de ver.
Lo de esta vida es prestado, que en un instante lo hemos de dejar como otros lo han dejado.
Para tu mujer empreñar no debes otro buscar.
Más es fuerte el amor y más se siente dolor
En la unión está la fuerza.
Dar carne al lobo.
La mujer y la manzana han de ser asturianas.
Tirar la casa por la ventana.
Principio quieren las cosas.
Dinero no falte, y trampa adelante.
Bárbara reina, bárbaro gusto, bárbara obra, bárbaro gasto.
Pan con pan comida de tontos.
La tierra no es una herencia de nuestros padres sino un préstamo de nuestros hijos.
Las zorras y las gallinas, malas vecinas.
Costumbre hace la ley.
Maridos que lejos se ausentan, cornamentan.
A veces el amor perfecto llega con el primer nieto.
Actividad cría prosperidad.
Hacerle a uno la pascua.
En el peligro se conoce al amigo.
A la vejez aladares de pez.
Trabaja junto para el beneficio de toda la humanidad.
De lo que te sobre da tu parte al pobre.
Pan casero, de ese quiero.
Oficio que no sustenta tu vida, dale despedida.
Cuenta tu pena a quien sabe de ella.
En casa del ladrón te roban hasta la respiración.
Con la verdad como compañía se va a todos los sitios, incluso a prisión.
Buen ejemplo y buenas razones avasallan los corazones.
El hijo sabio es la alegría de su padre; el hijo necio es el pesar de su madre.
Cuando la colcha está sobre la cabeza, los cónyuges son igualmente ricos
Mi marido va a la mar, chirlos mirlos va a buscar.