Justicia, cosa muy buena; pero no en mi casa, en la ajena.
En prisión y enfermedad, se conoce la amistad.
Lentejas,comida para viejas, quien quiere las come y quien no las deja.
Riñas de enamorados, amores doblados.
Para conservar amistad, pared en medio.
A las suegras, oírles la misa y sacarles el cuerpo.
Los dioses ayudan al que trabaja
Hay tres cosas que no se olvidan: el primer amor, el primer dinero ganadado y el pueblo dondo uno nació.
A la mujer y a la cabra, la cuerda larga.
A la una, que bien que mal, en cada casa comido han.
Allá ellos que son blancos y se entienden.
El pan comido, hace al que lo da amigo.
No hay como la casa de uno
Tu amigo tiene un amigo, y el amigo de tu amigo tiene otro amigo; por consiguiente, se discreto.
A quien te dice que te quiere más que tu mamá o papá, no le creas.
Buen vino y buena tajada y no apurarse por nada.
Agua y pan, comida de can; pan y agua, carne y vino, comida de peregrino.
Buena fama es buena cama.
Todo avaro tiene un hijo gastador.
Al higo por amigo
Cada cual en su corral.
Hijo de padre pobre, justo es que mucho lo llore, hijo de padre rico, llorándolo tantico.
Variante: Pobre con rica casado, más que marido es criado.
Al amigo con su vicio.
A la fea, el caudal de su padre la hermosea.
Intenta reunir en tu casa numerosos amigos antes que manadas de bueyes
Como es la mujer, así es la casa.
Boda, en igualdad, hasta en la edad.
Gran deudo tiene corazones que bien se quieren.
Que Dios bendiga lo que caiga en la barriga.
Nunca con menores, entables amores.
El hombre en la plaza, la mujer en la casa.
No hay más amigo que Dios y el duro en la faltriquera.
En la casa que no hay de comer, todos lloran y saben porqué.
En casa del músico, todos saben cantar.
Vida bien concertada, vida holgada.
Cabras y cabritos, a todos nos traen fritos.
Al pan pan y al vino vino, y el gazpacho con pepino.
Amor no mira linaje, ni fe, ni pleito, ni homenaje.
Componte para el marido y no para el amigo.
Dios ayuda, a los que se ayudan.
De juergas, pendencias y amores, todos somos autores.
Hijo mío, no te olvides de mi ley, Y tu corazón guarde mis mandamientos; Porque largura de días y años de vida Y paz te aumentarán. Proverbios 3:1-2
Buen compañero, solo Dios del cielo.
Fraile cucarro, deja la misa y vase al jarro.
Primero la firmita y luego la camita.
La ira de los que aman, en hacerse caricias para.
Un jesuita y una suegra saben más que una culebra.
Boda buena, boda mala, el martes en tu casa.
La morcilla reciente, cómela con tu pariente.