A la par, es negar y tarde dar. A la tercera va la vencida.
Al que no le saben, le inventan.
La ingratitud embota la virtud.
Al trabajo, por su vejez, no le engañan ni una ve.
La burla, para quien le gusta.
El amigo verdadero ni contra tu honra ni contra tu dinero.
Prometer, prometer hasta meter, y una vez metido, nada de lo prometido.
El que compra y miente, en su bolsa lo siente.
Lentitud en prometer, seguridad en cumplir.
Palabras sin obras, barato se venden.
Un zapatero, un sastre y un barbero, tres personas distintas y ninguno es verdadero.
Razones de "dice que", "pero" y "si no" no valen un comino.
Reniego de casa que a zapato nuevo dicen buena prohaga.
El que dice tener palabra, al final no te cumple nada.
No vallas por el exterior, eso te podria engañar.
De hurtar una castaña y otra castaña, se hace la mala maña.
Ni hagas cohecho ni pierdas derecho.
De la mala mujer no te guíes y de la buena no te fíes.
Es más bello dejarse engañar diez veces que perder una vez la fe en la humanidad
Si has obtenido la riqueza con falsos juramentos, tu corazón será pervertido por tu vientre.
El cebo es el que engaña, que no el pescador ni la caña.
Quien te cuenta las faltas de otro, las tuyas las tiene a ojo.
En amores o en dinero, no existe amigo sincero.
En tiempo de guerra, mentiras por mar y por tierra.
Fiar es de hombre bobo, pues es pagar lo que come otro.
Los refranes no engañan a nadie.
Los buenos maestros enseñan hasta cuando se equivocan.
La honestidad es un vestido de oro
Obra con amores y no con buenas razones.
Del bien al mal, no hay ni el canto de un real.
Mal me quieren las comadres, porque les digo verdades; mal me quieren las vecinas, porque les digo mentiras.
La mala palabra, más que un guijarro descalabra.
Quien sabe adular sabe calumniar.
Más necio es que necio el necio que quiere pasar por sabio.
Solo el mudo no cuenta mentiras.
Quien tiene las hechas, tiene las sospechas.
Mal acierta quien solo el interés se lleva.
La mujer que no dice que sí, no vale un maravedí.
Difama, que algo queda.
Tarea hecha a destajo no vale por mil y mil no valen por una.
El éxito sin honor es un fracaso.
La cara bonita y la intención maldita.
La prisa se tropieza en sus propios pies.
La belleza y la verdad, las dos caras de la realidad.
Quien con pícaros se amaña, es de la misma calaña.
No creas nunca en cielo serrano, lagrimas de mujer o cojera de perro.
Al confesor y al abogado, no les tengas engañados.
Solo no da traspiés el que no tiene pies.
Juramentos de enamorado no valen un cornado.
Antes miente la madre al hijo que el hielo el granizo.