Si te molesta que te mientan, no preguntes.
Antes se coge al mentiroso, que al cojo.
Hoy no se fía, mañana sí.
Tesoro y pecado nunca están bien enterrados.
El embustero es un almacén de promesas y de excusas.
La ignorancia es la madre de la felicidad.
Lo que la mujer no hace por amor, lo hace por despecho.
En arca abierta, el justo peca.
Daños, engaños y desengaños, frutos son de los años.
El mal tiempo trae bienes consigo: huyen las moscas y los falsos amigos.
El vicio es más peligroso cuando se pone la vestimenta de la virtud.
No existe cosa escondida que con el tiempo no sea bien sabida.
Obra a destajo, no vale un ajo.
La diligencia es madre de la buena ventura; y la pereza, su contraria.
El tiempo es el heraldo de la verdad.
El que fía o promete, en deudas se mete.
Ni fíes mujer a fraile, ni barajes con alcalde.
El cebo es el que engaña, no la caña.
Un real de deuda, otro acarrea.
Lo que no conviene no viene.
Los fallos del médico, la tierra tapa.
Hasta el "vivo" más ufano, cae a veces de marrano.
No te fíes de quien de ti desconfíe.
Lo que no puede ser no puede ser y además es imposible.
La necesidad tiene cara de hereje.
Cuando estás solo contigo mismo no puedes mentir.
Errando errando, se va acercando.
La pereza y el fracaso, andan cogido del brazo.
Costurera sin dedal, cose poco y cose mal.
Resbalada no es caída, pero es cosa parecida.
La contradicción es la sal del pensamiento
El tiempo es padre de la verdad y a relucir la sacará.
El placer puede fundarse en la ilusión, pero la felicidad reposa sobre la verdad
Amistad quebrada, siempre mal lanada.
Es mejor ser desconfiado, que resultar estafado.
Quien se excusa se acusa.
Del sabio es errar, y del necio perseverar.
Palos por que bogas, palos por que no bogas.
Se olvida una buena acción, y no un buen bofetón.
De Jaén, o fuleros o malajes.
No hay muerte más desastrada que la vida deshonrada.
No es bueno quien cree malos a los demas.
El que no tiene hechas no tiene sospechas.
Enseña la cautela que debe observarse para confiar un secreto, pues muchos, so capa de amistad, abusan del sigilo.
Juicio precipitado, casi siempre errado.
Donde no hay ganancia, cerca está la pérdida.
Cuenta por bienes los males que no tienes.
El perdón sobraría donde el yerro falta.
Buena olla y mal testamento.
Palabras son cosa fría para el que aún de las obras no fía.