Buena mano, de rocín hace caballo; y la ruin, de caballo hace rocín.
Un momento puede hacernos infelices para siempre
Llegar y pegar es mucho acertar.
Entre hermano y hermano, no metas la mano.
Manos que trabajan, no son manos, sino alhajas.
Quien a estudiantes da amor, no es esposa de Doctor.
Ni por rico te realces, ni por pobre te rebajes.
Villano terco y cazurro, nunca cae del burro.
Al pagar dinero, pesar y duelo.
Lo que bien se aprende, jamás se olvida.
El deseo hace hermoso lo feo.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
Arte para lograr es el dulce hablar.
Refranes de viejas son sentencias.
El orgullo y la pobreza están hechos de una pieza.
No todo el que trae levita es persona principal
Los dolores irreparables harían el papel más ridículo si se dejaran consolar.
El dinero es buen servidor, pero como amo, no lo hay peor.
Abre la puerta a la pereza y entraren tu casa la pobreza.
Díjome mi madre que porfiase, pero que no apostase.
¡Qué tan malo será trabajar, cuando le pagan a uno por hacerlo!.
"La virtud en su justo medio", dice el diablo, poniéndose entre los dos magistrados.
Los necios y los salmones siempre nadan contra la corriente.
El diablo solo tienta a aquel con quien ya cuenta.
Nadie debe avergonzarse de preguntar lo que no sabe.
Cambiar manzana por ajo, no es buen trabajo.
Te casaste, te entera.
Eso es regar fuera del tiesto.
No compra barato quien no ruega rato.
Tras de maluca tuerta, más le valiera estar muerta.
A gente villana, pocas palabras y ésas, claras.
El que se mete a loro debe saber dar la pata.
Ni amor sin comer, ni vestido de gala sin otro tener.
Juventud sin salud, más amarga que senectud.
Con fruto trabaja quien al principio el mal ataja.
Más vale un "ya" que cien "después se hará".
Fui donde no debí, ¡y cómo salí!.
La campana no suena si el badajo no la golpea.
El dinero es igual al estiércol, solo sirve para estar esparcido.
Cada cual hable de aquello que sabe, y de lo demás que calle.
La cortesía es la compañera inseparable de la virtud.
El que ríe mucho, es tenido por insensato, y el que no ríe es de casta de gato.
Ni son todos los que están, ni están todos los que son.
Las deudas de juego son deudas de honor.
El amor lo perdona todo.
Tarde, o temprano, todo lo sabe fulano.
Una golondrina no hace verano.
Bolsa de pedigüeño siempre vacía.
Lo mejor es enemigo de lo bueno.
La lujuria nunca duerme.