Quien desprecia, comprar quiere.
Ve tu camino para no tropezar.
Ave de mal agüero, a mi vera no la quiero.
El comedido sale jodido.
La ausencia y la muerte mucho se parecen.
Navarro, ni de barro
Ladran, pues cabalgo.
La casa hecha y el hueco a la puerta.
De mala sangre, malas morcillas.
La enfermedad se siente, pero la salud no.
Las manos ociosas conducen a la pobreza; las manos hábiles atraen riquezas.
Chica aldea, ni pan duro ni mujer fea.
Quien hace por común, hace por ningún.
Sí, sí y no, no, como Cristo nos enseñó.
La razón es de quien la tiene.
Han comenzado una disputa que el diablo ya no les dejará terminar.
Quien quiere ser rico y no quiere trabajar, presto vendrá a hurtar.
Al barrigón, no le vale faja.
No vendas el sol para comprar una bombilla.
Es tan torcido que hasta los perros lo orinan.
Al que come bien el pan, es pecado darle carne.
Lo que no está prohibido está permitido.
No hay amor mi Linda Inés, sin su tasa de interés.
Ya hecho el daño, todos lo hubiésemos evitado.
Mujeres y avellana, muchas salen vanas.
Casa que al amanecer no está abierta, es colmena muerta.
Mear claro y recio deja al médico por necio.
Cambiarás de mesón, pero no de ladrón.
Las palabras solo son buenas cuando van acompañadas de las obras.
Todo lo prieto no es morcilla.
El que no la hace a la entrada la hace en la salida.
Hay gente bien, en la lata, y mucho guache con plata.
No se puede servir a dos señores.
Cuanto vino entra, tantos secretos salen.
La leña torcida da fuego recto.
No es lo mismo los palos de la reja que los pelos de la raja.
Para la iglesia nada es secular, menos aquello que es pecaminoso
Toma a un hombre por la palabra y a una vaca tómala por los cuernos.
La culpa nació soltera, y nadie con ella se quiere casar.
Compra con tu dinero, y no con el ajeno.
Rosa que muchos huelen, su fragancia pierde.
Sin pito y sin flauta.
No es vergonzoso preguntar, es vergonzoso no preguntar.
Al endeble todos se le atreven.
No hay casa donde no haya su calla, calla.
Donde entra tajada no entra rebanada.
En casa de tu enemigo, la mujer ten por amigo.
Ni gazpacho añadido, ni mujer de otro marido.
Haz turismo invadiendo un país.
Al mal encuentro, darle de mano y mudar asiento.