El asunto de la jodienda no tiene enmienda.
Ovejas de una puta, carneros de un ladrón, bien haya quien os guarda, mal haya cuyo sois.
Ya lo dijo un buen alcalde: en las fiestas todo de balde.
Cuando hay sospechas, haya cautela.
Donde hay matrimonio sin amor, habrá amor sin matrimonio.
Una persona de gran sabiduría suele parecer torpe.
Las letras y la virtud, mocedad y senitud.
Borrón y cuenta nueva.
Hablar con boca prestada, sabe bien y no cuesta nada.
Quien no se arriesga, no pasa la mar.
Los labios del justo destilan bondad; de la boca del malvado brota perversidad.
Decir y hacer pocas veces juntos se ven.
Quien habla por refranes es un saco de verdades.
Errar es humano, perdonar es de sabios.
Se pasa tantas veces cerca del cementerio que al final se cae dentro
Mucho Madruga el que una cartera que encontró; pero más Madruga el que la perdió.
La adulación es como la sombra no nos hace ni más grande ni más pequeño.
Más fea que una patada en la canilla.
Las gracias y los donaires no asientan sobre ingenios torpes.
Hurtar para dar a Dios, solo el deminio lo aconsejó.
De padres muy cuerdos, hijos muy lerdos.
La memoria de los justos es una bendición, pero la fama de los malvados será pasto de los gusanos.
Bien merece galardón quien roba a un ladrón.
Gran rico hacen los dineros, y gran señor su desprecio.
La nuez llena, menos que la vana suena.
No hay joven fea, ni vieja hermosa.
Hablar sin pensar es tirar sin apuntar.
El daño hecho no tiene remedio.
Ni reprender ausentes, ni adular presentes.
No hay provecho propio sin daño para otro.
Bailando con la más fea
La avaricia es la mayor de las pobrezas.
La ausencia mata el amor o centuplica su ardor.
La prisa produce desperdicios.
A hijo malo, pan y palo.
El trabajo del lino no es fino.
Amistad por interés hoy es y mañana no es.
Abril, Abrilillo, siempre fuiste pillo.
Para los aduladores no hay rico necio ni pobre discreto.
Es mejor deber dinero y no favores.
Los tontos hablan mucho y no dicen nada.
Amigo por su interés, amigo tuyo no es.
Volverse humo.
Las boñigas de los caballos no son higos
Pregunta lo que no sepas y pasarás por tonto unos minutos; no lo preguntes, y serás tonto la vida entera.
La Luna no es pan de horno
La felicidad no es cosa de risa
Dando al diablo el hato y el garabato.
No confíes a otro lo que puedas hacer por ti mismo.
Justicia y no por mi casa.