Quien hace la cuenta sin el huesped, la hace dos veces.
Quien se conduce con integridad, anda seguro; quien anda en malos pasos será descubierto.
Se debe desconfiar de un mal libro como de una seroiente, que temprano o tarde da muerte a los que se distraen en ella.
Llega lo inesperado y malogra todo lo pensado.
No te guíes por mi apariencia, soy más ingenuo de lo que parezco.
La envidia es una mala consejera.
Quien te adula, te traiciona.
Contestación sin pregunta, algo barrunta.
Más vale creerlo que irlo a ver.
La democracia también genera hombres deshonestos
Desde que se inventaron las excusas, se acabaron los pretextos.
Quien recurre a poco saber obtiene un mal parecer
Músico pagado no hace buen son.
La virtud es de poco sueño.
No compres de quien compró; compra de quien heredó, que no sabe lo que costó.
Esa negrita chiflada, no paga desbraguetada.
No confíes del peón que tiene las manos finas.
Afición que más daña que aprovecha, enseguida se desecha.
Oculta el bien que haces, imita al nilo que oculta su fuente.
Cree solo la mitad de lo que oigas decir de la riqueza y la bondad de un hombre.
Cosa fea, ni se haga ni se aprenda.
En burlas ni en veras, con tu señor no partas peras; darte ha las duras y comerse ha las maduras.
De mala ropa no sale un buen traje.
Virtud da la vida y el vicio la quita.
El centavo mal habido corrompe al peso honrado.
Mejor es no prometer que dejar de cumplir lo prometido.
No hay refrán que no sea verdadero.
A nadie le parece poco lo que da, ni mucho lo que tiene.
Puta arrepentida, del Carmen vestida.
Buena es la justicia si no la doblara la malicia.
Nunca tiene razón quien no tiene dinero.
La excepción no hace la regla, sino que estará fuera de ella.
Mala olla y buen testamento.
La verdad padece, pero no perece.
Calvo, y no de tiña, tuerto, y no de nube, mala costumbre.
Esto de mi casamiento es cosa de cuento; cuanto más se trata, más se desbarata.
Moza que con todos bromea, no se si lo es, pero quizás lo sea.
Amistad que acaba, no fue nunca amistad.
Justicia es agravio cuando no la aplica el sabio.
Fuego sin humo puede haber; pero humo sin fuego no puede ser.
Los pícaros creen que nada puede hacerse sin picardía.
Amor de monja y pedo de fraile, todo es aire.
Fianza y tutela, véalas yo en casa ajena.
Aguja que doble, para sastre pobre.
A abad sin ciencia y sin conciencia, no le salva la inocencia.
Cuenta tus faltas y deja las ajenas.
Riñen los ladrones y descúbrense los hurtos a voces.
La verdad es como la rosa, siempre tiene espinas.
Errar es humano.
Para aprender, perder.