Amistad entre desiguales, poco dura y menos vale.
Ni es carne, ni es pecado.
A quien dan y no toma, dicha es que le sobra.
A las cosas ciertas encomendaos y de vanas esperanzas dejaos.
Vanidad humana, pompa vana: humo hoy y polvo mañana.
Moza que anda mucho por lo oscuro, si no ha pecado es porque no pudo.
Refranes que no sean verdaderos, y Febreros que no sean locos, pocos.
El prometer no empobrece, y cosa de ricos parece.
No falta de que reirse.
Dinero no falte, y trampa adelante.
Reniego de la tierra donde el ladrón lleva al juez a la cadena.
Hombre chiquitín, bailarín y mentirosín.
Del mal que hicieres no tengas testigo, aunque sea tu amigo.
Alabanza propia es vituperio.
Confesión hecha, penitencia espera.
Esconder la ignorancia es hacerla crecer.
Palabra de boca, piedra de honda.
Lo robado no luce.
Se coge antes a un cojo, que a un mentiroso.
Ausencia al más amigo, pronto lo pone en olvido.
Cazador, mentidor.
Es fácil caer en una trampa, pero difícil salir de ella.
Págase el señor del chisme, más no de quien lo dice.
No dejes crecer la hierba en el amino de la verdad.
Decir suele ser señal de no hacer, como ladrar lo es de no morder.
Acertar errando es suerte y no talento.
Lo que un hombre puede esconder, otro lo puede descubrir.
Que este dedo no sepa lo que hace su compañero.
Alfayate sin dedal, cose poco, y eso mal.
Sacar las cosas de quicio, no se hace sin perjuicio.
A lo que has de negarte, niégate cuanto antes.
Creerse incapaz de algo, es casi ya serlo.
Querer a quien no me quiere, mal haya quien tal hiciere.
Majada forera, sestil de verano, quien aquí te puso, mal sabe de ganado.
El que da pan a perro ajeno, pierde el pan, pierde el perro.
Con quien se va no se cuenta, tan siquiera se le mienta.
Si la vaca fuera honesta, cuernos no tendría el toro.
El que dice lo que no debe, oye lo que no quiere.
Nadie es culpable, hasta que no se demuestre lo contrario.
Para fastidiar al patrón, no como lentejas.
Jactancia es mala del sambenito hacer gala.
Más daña un mal enemigo que aprovecha un buen amigo.
Jamás digas: nunca jamás.
Quien promete amor eterno es porque desconoce los cuernos.
Hay que creer, rajar o desastillar.
Al terco, dale dos higas pero no lo contradigas.
Rectificar es de sabios.
Que todo es ilusión menos la muerte.
Antes di que digan.
Suele caerse la paciencia cuando la cargan de injurias.