Hacer la del cura Gatica; predica pero no practica.
Del necio, a veces, buen consejo.
Barba de tres colores no la tienen sino traidores.
Mas vale arrepentirse de lo que se hizo que de lo que no se hizo.
De dineros y bondad o, calidad, quita siempre la mitad.
Cuando el corsario promete misas y cera, con mal anda la galera.
No jales que descobijas.
De sabio hace gala quien no se admira de nada.
Fea con gracia, mejor que guapa.
La ausencia causa olvido.
Mal haya el romero que dice mal de su bordón.
La envidia puede herir a lo que se tiene; pero no a lo que se es.
Debo, no niego; pago, no tengo.
Día nublado engaña al amo y al criado.
Ni te compres limas, ni te compres peras, ni te comprometas en donde no puedas.
El pasaro que canta en el tiempo incorrecto es muerto.
Al mal dar, tabaquear.
Sabiduría de pobre hombre, hermosura de puta y fuerza de ganapán, nada val.
Ni compres de ladrón, ni hagas lumbre de carbón.
Si no sobra es que falta.
Decir refranes es decir verdades.
La verdad adorna la boca de quien la dice.
Cosa que mal no puede hacer, no puede hacer bien.
Allegó el mezquino y no supo para quién lo hizo.
Los defectos de la gente, no hay que mirarlos con lente.
El que a pueblo extraño va a enamorar, va a que lo engañen o a engañar.
Abusar es mal usar.
Quien su palabra no mantiene, a las consecuencias se atiene.
Cuenta el milagro, pero no digas el santo.
Fue sin querer...queriendo.
Amistad por interés, no dura porque no lo es.
El avaro carece tanto de lo que tiene como de lo que no tiene.
Belleza sin talento, veleta sin viento.
Alguacil que no es sutil, no sirve para alguacil.
No saber una jota.
Tirar la piedra y esconder la mano.
A lo que no puede ser paciencia.
Amigo insincero, hago cuenta que perdí, de mi mula el sudadero.
Las malas nuevas siempre son ciertas.
No ver, y creer en lo que no se ve, son elementos esenciales de la fe
Hay confianzas que dan asco.
Cuando se pelean las comadres, salen a relucir las verdades.
Secreto de tres, secreto no es.
Quien gasta y miente, su bolsa lo siente.
Si no quieres decepciones, no te hagas ilusiones.
El que perdona un engaño, merece ir a un rebaño.
Todo lo que hagas por depecho, estará mal hecho.
Por San Simón y San Judas, la habas son orejudas.
El mal escribano, le echa la culpa a la pluma.
Quien se pone ropa ajena, no puede decir que estrena.