Hijo solo, hijo bobo.
Tu mujer te pedirá disculpas cuando la luna se caiga.
Mucho gana quien no Juega.
Favorece a quien te ayudó y olvida al que se negó.
Si en verdad eres estrella, no te alumbres con tea.
La gente joven dice lo que hace, la gente vieja dice lo que hizo, y los tontos lo que les gustaría hacer.
Hacer callar es saber mandar.
Pesar ajeno, no quita el sueño.
Al hombre inocente, Dios le endereza la simiente.
El cobarde es león en su casa y liebre en la plaza.
Ayer me negó un bocado, pero hoy me pide prestado.
Huyes de la mortaja y te abrazas del difunto.
La gente miedosa, es más peligrosa.
Si mucho las pintas y regalas, de buenas hijas, harás malas.
Una hora de alegría, compensa diez malos días.
Las flores bonitas no dan buenos frutos.
No te mofes de los viejos, que de ellos no estamos lejos.
Las grandes penas no se quejan.
Mujer en la ventana, o puta o ENAMORADA.
Favor de señores y temporal de Febrero, poco duraderos.
Quien la justicia reparte, no puede ser juez y parte.
Gran dolor es tener poca carne y mucho asador.
Cambio de costumes al viejo cuéstale el pellejo.
Retén y no des: porque si das, día llegará que pedirás.
El que ha sido tu enemigo, nunca será tu amigo.
Señorito de pueblo y caballo criado a hierba, puta mierda.
Amor, viento y ventura, poco dura.
Aunque ande sin cincha, también relincha.
Una sola mano no aplaude.
Al que toma y no da, el diablo se lo llevará.
En queriéndome Dios aunque no me quieran los santos.
Mejor es la pobreza en la mano del Dios, que riquezas en un almacén.
Del hombre bruto, no sale ningún fruto.
Diez mil preguntas, son una pregunta. Si contestas una pregunta, desaparecen las diez mil.
El hacer bien a un bellaco, es guardar agua en un saco.
Una cosa es con guitarra y otra con violín.
No todo el que lleva zamarra es pastor.
Vereda no cría hierba.
La iglesia abierta y el sacristán en la puerta.
Para el amor y la muerte no hay casa ni cosa fuerte.
Hacer una montaña de un grano de arena.
Le dieron como a violín prestado.
Es el mismo músico, pero con diferente son.
Yo que me callo, me quedo sin gallo.
No hay albarda que le quede bien.
Las lagrimas de las mujeres valen poco y cuestan mucho.
Cuando estuvieres con él, vientre con vientre, no le digas todo lo que sientes.
La mujer gentil, de un pedo apaga el candil.
Mas vale viejo conocido que nuevo por conocer.
Es más fácil hacer un agujero en el agua que obtener una moneda de un avaro.