Gustos y colores, los que cada uno prefiera son los mejores.
Amor breve, suspiros largos
Como la gata Flora; que cuando se la meten ríe y cuando se la sacan llora.
En negocios de mucho tomo, ándate con pies de plomo.
Bocado comido no guarda amigo.
Mujeres xuntas, ni difuntas.
Hombre de buen trato, a todos es grato.
Más vale dejar a los enemigos que pedir a los amigos.
El vino, comido mejor que bebido.
De la casada y la separada, dos cucharadas.
El que rompe viejo, paga nuevo.
La buena educación es de quien la otorga, no de quien la recibe.
Entre santo y santa, cama doble y buena manta.
Retozos a menudo, presto llegan al culo.
El secreto de la vida no es hacer lo que quieras, sino querer lo que haces.
Las cosas que no suceden en un año pueden suceder en una hora.
El alma está no donde vive sino donde ama.
Que cada cual se rasque con sus uñas.
Esto son habas contadas.
Hacienda de pluma, poco dura.
El que veló, sondó y desconfió, jamás se perdió.
Abierto el saco, todos meten la mano.
Cada cosa son dos cosas, cuando no son veinte cosas.
Los amigos de los buenos tiempos son como los gatos callejeros
Jurado tiene el espejo no hacer bonito lo feo, ni joven lo viejo.
Muchas veces el que escarba lo que no querria entrada.
Con el ojo bien abierto, difícil es el desacierto.
Viento del solano, agua en la mano.
De joven maromero y de viejo payaso.
Vida que es una mierda poco importa que se pierda.
A palabras de borrachos oídos de cantinero.
Favores en cara echados, ya están pagados.
Con la mujer y con la mar hay que saber navegar.
Yerro es ir de caza sin perro.
Cuando golpees una piedra con el pie, consulta antes tu conciencia.
Todos dan consejo y pocos lo toman.
Habla directamente al corazón.
El que se apura, poco dura.
El consejo del viejo frailuco, hay que ser cuco.
Aun si el camino es conocido, pregunta.
Aceitunas amargas, con el vino se pasan.
Indio que mucho te ofrece, indio que nada merece.
Mujer ventana, poco costura.
Bofetón amagado, nunca bien dado.
Dios pocas veces quiere obrar, sino cooperar.
Más vale burro vivo que sabio muerto.
A casa de tu vecino a prestar favores y no a pedirlos.
Lo que dejes para después, para después se queda.
La desconfianza y el amor no comen en el mismo plato
Una mentira bien echada, vale mucho y no cuesta nada.