Si quieres que te sepa, dale que te duela.
Ocasión que se va, quien sabe si volverá.
El trabajo duro purifica el espíritu.
Cuanto más sepas, más sufrirás.
Saber amar es mucho saber.
Mira primero lo que haces, para que no te arrepientas después.
Amistad de boca, larga parola y cerrada la boca.
Jugando, jugando, se dicen agrias verdades de cuando en cuando.
Amor, opinión y fortuna corren la tuna.
Tiempo pasado siempre es deseado.
A lo hecho, pecho.
Más vale ver una sola vez que oír cien veces.
Al pagar dinero, pesar y duelo.
Decídmelo y lo olvidaré, enseñádmelo y lo recordaré, implicadme y lo entenderé, apartaos y actuaré.
Lentitud en prometer, seguridad en cumplir.
Más vale un "toma" que dos "te daré".
El corazón conoce la amargura del alma.
Da lo tuyo antes de morir, y dispónte a sufrir.
O faja o caja.
La ventura es paño que poco dura.
Pasar amargura por ganar hermosura.
Bien sabe el picar, por el gusto de arrascar.
El beber es el placer, y el pagar es el pesar.
Predicar en desierto, sermón perdido.
Amor, pocas veces da placer, y muchísimas dolor.
Se encontró con la horma de su zapato.
La única riqueza no es la posesión sino el uso.
Todo en la vida tiene su medida.
La vejez empieza cuando los recuerdos pesan más que las esperanzas.
La diligencia es la madre de la buena forma.
Juego que tiene revancha, no hay que tenerle miedo.
Decir, dice cualquiera; hacer solo el que lo sepa, quiera y pueda.
Refranes de los abuelos, breve evangelio.
Jáquima puesta , entiéndese vendida con la bestia.
Leerle a uno la cartilla.
A los audaces la fortuna les ayuda.
Quien con fe sabe esperar, ve al fin la suerte llegar.
Cuando te den, da.
Las cosas lo que parecen.
Con arte y con engaño se vive la mitad del año y con engaño arte se vive la otra parte.
Vive de tal suerte, que ni te encante la vida ni te espante la muerte.
Come y bebe, que la vida es breve.
Vergüenza y virgo perdidos, por siempre idos.
Obediencia y paciencia son la mejor ciencia.
Donde hay provecho, pies y manos, oreja y pecho.
Modestia exagerada, modestia falsa.
Anda caliente, come poco, bebe asaz, y vivirás.
Toda desgracia es una lección.
El que no aprende a sus años, sufre amargos desengaños.
No jales que descobijas.