Trabajar es virtud; pero trabaja tú.
De lo que más te salga al paso, no hagas caso.
Entre reventar o peer, ¿qué duda puede haber?.
Dinero que prestaste, enemigo que te echaste.
Planta, siembra y cría, vivirás con alegría.
La excepción confirma la regla.
Dígale a x que me mande un poquito de teneteallá.
El sentido común es, el menos común que ves.
Cuando joven, de ilusiones; cuando viejo, de recuerdos.
Ya acaecido el hecho, llega tarde el consejo.
El tropezón enseña a sacar el pie.
Aprendiz de mucho, maestro de nada.
Palabra suave llegar al alma sabe.
La muerte hace reflexionar.
Mi mujer y yo éramos felices... hasta que nos conocimos.
Hacer oídos de mercader.
Más vale tener que dar, que tener que mendigar.
Al pez, una vez.
A quien por sufrir deja la vida, vida por sufrir deja a la muerte.
Mejor haber soplado con fuerza, que tener la boca quemada.
La oportunidad se escapa por los pelos.
La ocasión hace al ladrón y el agujero al ratón.
Vivir juntos es endemoniarse juntos.
Quien desea aprender, pronto llegara a saber.
Cuando pase la ocasión, ásela por el mechón.
Demuestra tu agradecimiento con tu comportamiento.
El amor y la fe, en las obras se ve.
Esto vale lo que un ojo de la cara.
Mejor sufrir una crisis de dinero, que de tisis.
Conciencia ancha, la bolsa ensancha.
Cuando otro sufre, es madera que sufre.
Tres españoles, cuatro opiniones.
Quien anda con lobos a aullar aprende.
Todo tiempo pasado fue mejor.
A mocedad sin vicio y de buena pasada, larga vejez y descansada.
Entendido y anotado.
El que ha tenido un mujer, merece una corona de paciencia; el que ha tenido dos, la merece de simpleza.
Mudarse por mejorarse.
Quede al revés o al derecho, lo que se hizo ya está hecho.
Las visitas son como los pescados, que a los tres días ya huelen.
Remendando y zurciendo, vamos viviendo.
Quien no ha probado lo amargo no sabe lo que es dulce.
El que ha de ser bachiller, menester ha de aprender.
Cuando estés en Roma, has lo que hacen los Romanos.
El hijo sabe que conoce a su padre.
Pasará, sea lo que sea.
El buen hijo vuelve a casa y cuenta lo que le pasa.
Manda y haz, y así a los torpes enseñarás.
Quien la gana sufre, quien lo encuentra goza.
El infortunio pone a prueba a los amigos y descubre a los enemigos.