Jactancia es mala del sambenito hacer gala.
Mucho ofrecer y poco dar, xuntos suelen andar.
Es gente discreta, quien aguza el ojo con la lengua quieta.
Llover sobre mojado, mil veces ha pasado.
Más sabe quien mucho anda que quien mucho vive.
Ley puesta, trampa hecha.
La palabra hablada escrita perece; la palabra escrita perdura.
Las acciones gritan más fuerte que las palabras
Dar y tejer es buen saber.
Cada cual sabe de la pata que cojea.
Sospechar y temer, enemigos del placer.
Existe también una felicidad que atemoriza al corazón
Emplea palabras suaves y argumentos fuertes.
Valor y querer, facilitan el vencer.
A mal dar, apretar el culo contra el sitial.
Con bondad se adquiere autoridad.
Vivir prevenidos, es de buen sentido.
El mucho joder "excompone" el cuerpo.
Saber y no recordar, es lo mismo que ignorar.
Los buenos recuerdos duran mucho tiempo; los malos, más todavía.
Viajar con un amigo hace amar la vida
Tretas y tetas pueden más que letras.
El ojo de un amigo es un buen espejo.
La paciencia es amarga, pero produce un dulce fruto.
Todos los días son días de aprender, y de enseñar también.
Ya que aprendiste a cobrar, aprende también a trabajar.
Virtud da la vida y el vicio la quita.
Ofrecer mucho, especie es de negar.
Nada creas, sino lo que veas.
Hacer pinitos.
El tiempo todo lo pone a prueba.
Compañía no engañosa, yo y mi sombra.
La duda es la llave del conocimiento.
Más vale perder un minuto en la vida que la vida en un minuto.
A quien amasa y cuece, muchas cosas le acontecen.
El ingenio obvia dificultades,.
Decir bien y obrar mejor.
De dineros y bondad o, calidad, quita siempre la mitad.
Confianza, en Dios y en que sea gruesa la tabla.
Los que duermen bajo las mismas sábanas aprenden a hablar con la misma boca
A cada día bástale su maestría, y a cada momento, su pensamiento.
El ganar es ventura y el conservar, cordura.
La más fiel memoria, no siempre es historia.
Mas vale vergüenza en cara que dolor de corazón.
Hay que dar para recibir.
Aguja, sastre y dedal, os darán por medio real.
Esto el mundo me enseñó: a lo tuyo tú; y a lo mío, yo.
De lo que supiste ganar, sábete bien tratar.
Lo dicho, dicho está.
El trabajo duro purifica el espíritu.