Quien te cuenta las faltas de otro, las tuyas las tiene a ojo.
Ventana abierta, pajaro que vuela.
El ignorante y el ciego caminan a tiento.
Las desgracias no vienen solas.
De chica candela, grande hoguera.
Quien ama, teme.
Hace más el que quiere que el que puede.
Aborrece y serás aborrecido; quiere con amor de verdad y serás correspondido.
Con viandas ajenas, no cuesta dar cenas.
A burra vieja, albarda nueva.
Muchas palabras verdades se dicen en broma.
Abrir al hombre y dar lugar por donde le entren al melonar, sería necedad.
Primero fui yo puta que tu rufián.
La ayuda del niño es poca, pero la que no la aprovecha es tonta
Todo por servir se acaba... y acaba por no servir.
Amor de monja y pedo de fraile, todo es aire.
Moda y fortuna presto se mudan.
Nunca cages mas de lo que comes.
Un día en prisión es como mil otoños fuera.
Un amigo fiel es un firme amigo, y quien lo encuentra halla un tesoro
Mal me huele, quien mucho huele.
En casa con hombres y sin vino, todo anda mohíno.
Buenas palabras y buenos modos dan gusto a todos.
Hombre narigudo, ingenio agudo.
Una verdad a medias, es una mentira completa.
Idos y muertos es lo mesmo.
Parientes y señor, sin ellos se está mejor.
Casa compuesta, caja en la puerta.
Más vale un buen morir que un mal vivir.
Decir es de charlatanes; hacer es de hombres formales.
Para el bien, la acción es más que la intención; para el mal la intención es más que la acción.
Ganado suelto bien retoza.
Compra en plaza y vende en casa.
La ira de los que aman, en hacerse caricias para.
No conviertas en amigo al que has vencido
Hacienda, que tu amo te atienda, y si no que te venda.
Hoyo en la barba, hermosura acabada.
La naturaleza tiene que obedecer a la necesidad.
Al niño que llora le dan pecho.
Para librar a vuestros hijos de esos vicios y calamidades haced que desde niños se den a la virtud y trabajos.
La ofensa se olvida en una noche, el beneficio en un día
El que pide lo justo, recibe migajas.
Saber de pobre no vale un duro
Amigo viejo para tratar y leña seca para quemar.
Mucho vuelo el viento, pero más el pensamiento.
Hablara yo para mañana.
Culo veo, culo quiero.
Las estaciones son como una lima que trabaja sin ruido
Dios castiga, pero no ha palo.
Lo malo, a quien lo apetece, bueno y justo le parece.