El oficial que no miente, sálgase de entre la gente.
La mentira busca el rincón.
Por donde la cabra pasa, todo lo arrasa.
Variante: El trabajo ennoblece a quien lo hace.
Un manjar continuado, enfada al cabo.
Más vale la seguridad, que la policía.
Disfruta hoy, es más tarde de lo que crees.
En la vivienda del pobre la casa siempre es enorme.
El hombre que consigue ver las cosas pequeñas tiene la mirada limpia.
Quien se casa, mal lo pasa.
Maneja tu negocio; no dejes que él te maneje a ti.
A la ballena todo le cabe y nada la llena.
El vino como el rey, y el agua como el buey.
A dos puyas no hay toro bravo.
Nobleza obliga.
Quien siembra favores, cosecha rencores.
Tu montón y mi montón, cuanto más separados, mejor.
Estás más perdido que un juey bizco.
Antes que el deber está el beber.
Acabada la misa, se parten las obladas.
Cada uno halla horma de su zapato.
Hablar más que lora mojada.
Dar cuenta clara con paga, es de persona honrada.
Para que ande bien la cosa, una vieja y otra moza.
Entran como arrimaos y quieren salir como dueños.
Bocado de pan, rajilla de queso y a la bota un beso, hasta la cena te tendrán en peso.
La casa del escudero, ventaja lleva del caballero.
Dios no desampara a sus hijos.
Quien ha disfrutado de lo mejor del amor no se conforma ya con el resto
Lo pasado, pasado, y lo mal hecho, perdonado.
Palabras claras, no necesitan explicaciones.
Date a placer, Miguelejo; morirás de viejo.
La paciencia, en los trabajos se prueba.
A pan de quince días, hambre de tres semanas.
La botica abierta y el boticario en la puerta.
Sin hijos y sin celos no hay desconsuelos.
Zapato que aprieta, no me peta.
El que busca un amigo sin defectos se queda sin amigos.
El que madruga, es sereno.
Quien no tiene rentas, que no lleve cuentas.
Para el particular, paso regular. Para el contratista, vista. Para el Ayuntamiento, paso lento. Pa la Diputación, buena canción. Pal Estáu, echáu.
Quien muerte ajena desea, la suya se le acerca.
Tanto le alabas que nunca acabas.
Qué pacaya te echaste encima!
Ara bien y cogerás trigo.
La noticia mala llega volando, la buena, cojeando.
Quien no se aventura, no cruza la mar.
A la mujer fea, el oro la hermosea.
La alegría todo mal espanta
La envidia acorta la vida.