Amigo y de fiel empeño; es el perro con su dueño.
Consejo tardío, consejo baldío.
Haz lo que debes y no lo que quieres.
El hombre que se enoja se derrotará a sí mismo en el combate, lo mismo que en la vida.
Un hombre es juzgado por la compañía que lo rodea.
Asegúrate de que estás en el buen camino y entonces, síguelo.
La mujer es fuego; el hombre, estopa; viene el diablo y sopla.
Bofetón amagado, nunca bien dado.
Dios te guarde de hombre que no habla y de can que no calla.
Lo bueno aborrece y lo malo apetece.
O te aclimatas, o te aclimueres.
Cazador, mentidor.
Molino parado no gana maquila.
Quien va pasito a pasito, llega descansado.
Con la que entiende de atole y metate, con ésa cásate.
El que ama, teme.
El ladrón en la horca y el santo en el altar para bien estar.
Donde no hay, los ladrones no roban.
El que da primero da dos veces.
Emplea palabras suaves y argumentos fuertes.
El relajo es dulce después del trabajo.
Ir por lana y volver trasquilado.
Las palabras solo son buenas cuando van acompañadas de las obras.
Hombre hablador, nunca hacedor.
Hay que creer, rajar o desastillar.
Flor sin olor, le falta lo mejor.
La vida no estaría cara, si la gente trabajara.
Esta más grande la caja que el muerto.
Pocas palabras son mejor.
Aquella que más se niega, más enciende el apetito.
A pobre viene quien gasta más de lo que tiene.
Lobos de la misma camada.
Ese da más vueltas que un puerco suelto.
A tu amigo pélale el higo y a tu enemigo el prisco.
Más tiran dos tetas que dos carretas.
Si tu vida es adversa, pon la reserva.
A refajo verde, ribete encarnado.
Si sales a navegar, no te canse el preparar.
En almoneda, ten la boca queda.
Dad al diablo el amigo que deja la paja y se lleva el trigo.
Anda el hombre a trote por ganar su capote.
Lo que mal empieza, mal acaba.
La paciencia es amarga, pero produce un dulce fruto.
A todo porco lle chega o seu san martiño.
El pato que quiere pasar por cóndor termina siendo ganso.
Un benefactor es el que me hace bien, incluso aunque haga mal a todo el mundo.
Más vale pájaro en mano que ciento volando.
Belleza y dinero, primero lo postrero.
Dar carne al lobo.
No hay camino sin tropiezo.