Al confesor y al abogado, no les tengas engañados.
Vale más pan con amor que gallina con dolor.
Borrón y cuenta nueva.
Pocas palabra y muchos hechos.
Los actos son los frutos; las palabras las hojas.
Lo que se da no se quita.
No hay día malo sin día bueno.
Dar y tejer es buen saber.
Salga pez o salga rana, a la capacha.
La que se viste de verde, o es guapa o se lo cree.
La necesidad tiene cara de hereje.
Agua caliente, salud para el vientre.
Lo difícil lo hacemos para pronto, lo imposible nos tardamos un poquito más.
Serio como perro en bote.
La puerta de Dios siempre está de par en par.
El que busca las escogidas, se queda con las raídas.
Cartas cantan.
Lo que se dá no se quita porque el diablo te visita.
El que da lo que tiene, a pedir se queda o, a pedir se enseña.
Abadejo y amor de viejo, todo es abadejo.
Vase la fiesta y resta la bestia.
Los hijos son la riqueza del pobre.
Cualquiera está en su deber, de no dejarse joder.
Con todos corro y con ninguno me paro.
El que come solo, muere solo.
Más ordinario que un sapo en un acuario.
El daño hecho no tiene remedio.
En Octubre echa pan y cubre.
Después de un gustazo, un trancazo.
Ve con tu amigo hasta las puertas del infierno. Pero no entres
Madre y teja, no pierde por vieja.
La esperanza es un buen desayuno; pero una mala cena.
Ojo al dinero, que es el amor verdadero.
Quien vive sin disciplina, muere sin honor.
Hay algo más en ello que un arenque vacío
La curiosidad anda en busca de novedad.
Nadie da sino lo que tiene.
Todo es todo, todo es nada, nada es todo, nada es nada.
Cría fama y échate en la cama.
Lo que no está firmado, no está amarrado.
Nadie da lo que no ha.
Beber, para comer; y aún eso, sin exceso.
Cuando llueve y hace sol, sonríe Nuestro Señor.
Hasta el "vivo" más ufano, cae a veces de marrano.
Ya no hay fiadores: matáronlos los malos pagadores.
Compañía de los dos fue la del edén y no salió nada bien.
En el medio está la virtud.
Ese huevito quiere sal
Quien halla a tiempo la sisa, no se queda sin camisa.
A buen viento, mucha vela pero poca tela.