El que juega con el tabernero o está loco o le sobra el dinero.
La bebida apaga la sed, la comida satisface el hambre.
Confesión hecha, penitencia espera.
Buey viejo asienta bien el paso.
Malo un rico empobrecido, peor un pobre enriquecido.
Recobrar la salud y sostener el fuero, no se hace sin dinero.
Ni hay vida sin muerte ni placer sin pesar.
La ley es firme de cola, pero quien quiere la viola.
La fortuna es ciega y no sabe con quien juega.
No duerma tranquilo quien debe; que no hay plazo que no llegue.
Fruto de corral ajeno, es más barato y más bueno.
Hombre sin dinero, lobo sin dientes.
Cada uno se apaña según tiene maña.
Muerto es quien ya no jadea, y vivo es quien patalea.
Hombre bien vestido, nunca mal parecido.
Vive cantando, muere llorando.
Oye los consejos la vieja como el gotear de las tejas.
Ora en juego, ora en saña, siempre el gato mal araña.
Médicos y abogados, Dios nos libre del más afamado.
La verdadera amistad es inmortal.
El vino debe tener tres prendas de mujer hermosa: buena cara, buen olor y buena boca.
A camas honradas, no hay puertas cerradas.
Más bueno el asado, cuando es regalado.
El diablo nunca duerme.
Todo avaro tiene un hijo gastador.
El que nada duda, nada sabe.
De solo aire no vive nadie.
A fullero, fullero y medio.
El que se siente gracioso, siempre resulta engorroso.
Buey que muge, todos le temen.
Al amigo, con su vicio se le debe querer y atender.
Cuando el diablo no tiene que hacer, con el rabo espanta moscas.
De árbol enfermizo no esperes fruto rollizo.
Un hombre bien educado, sabio y valiente es el fin hacia el que tiende la naturaleza
Un muerto abre los ojos al vivo.
Quien tiene arte va por todas partes.
Llegar a ser, ascendiendo, es mejor que nacer siendo.
Un momento puede hacernos infelices para siempre
La venganza es el platillo que sabe mejor frío.
El que malas mañas ha, tarde o nunca las perderá.
Ni con todo el dinero del mundo se puede comprar una hora de sueño tranquilo.
El huésped dos alegrías da, cuando viene y cuando se va.
Renegad de viejo que no adivina.
La verdad sale en boca de los niños.
Lo que se hace un día, es semilla de felicidad para el día siguiente.
Alas tenga yo para volar, que no me faltará palomar.
Crea fama y acuéstate a dormir.
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
La lluvia de primavera es tan preciosa (valiosa) como el acerte.
A beber y a tragar, que el mundo se ha de acabar.