Dios no se queda con nada de nadie.
Leche y vino, veneno fino.
Ave por ave, el carnero si volare.
Bárbara reina, bárbaro gusto, bárbara obra, bárbaro gasto.
Ser casta y de buena pasta, para buena mujer no basta.
El doctor, a los malos desespera y a los buenos consuela.
Mujer de tahúr, no te alegres, o que ti home esta noche gana mañana lo pierdes.
Si un problema tiene solución, no hace falta preocuparse. Si no tiene solución, preocuparse no sirve de nada.
Una buena acción se olvida, y una mala nunca en la vida.
Ceño y enseño de mal hijo hace bueno.
Sea, que el tiñoso por pez venga.
No ser escaparate de nadie.
Cuando el vil está rico, no tiene pariente.
Si los escritos desaparecen la nación desaparecerá, si los escritos son brillantes la nación es excelente.
Ver es creer, pero sentir es estar seguro. Y cuando debemos sentir, pensamos.
Quién dice la verdad nunca se equivoca.
Dar en el clavo.
La verdad más firme, surge de una mentira solidamente repetida.
A padre avaro, hijo pródigo.
El que es perico donde quiera es verde.
Agarrando aunque sea fallo.
De buen chaparrón, buen remojón.
Dando dando, palomita volando.
Pan casero, de ese quiero.
Daño merecido, no agravia.
Acuéstate como la gallina y levántate como el marrano y vivirás siempre sano.
Hacer de un camino, dos mandados.
La tinta más pobre de color vale más que la mejor memoria.
El último mono es el que se ahoga.
Fruta mala, pero ajena, ¡oh, qué buena!.
No hay cosa que no tenga su contra.
Creer a pie juntillas.
Adonde no hay remedio, haya paciencia.
Acude a tu oficio, que todo lo demás es vicio.
Juez que de la equidad es amigo, ese quiero yo para mi litigio.
A fuerza de constancia y fina intriga, un elefante desfloró a una hormiga.
El que paga descansa, pero el que cobra aún más.
Enemigos me de Dios, y amigos no.
Si te fuiste, haz cuenta de que moriste.
Para amigos, todos; para enemigos, uno solo.
Más vale estar con la boca cerrada y parecer estúpido, que abrirla y confirmarlo.
Mi casa y mi hogar, cien doblas val.
Queda sin compañeros el hombre exigente hasta en los últimos detalles.
Del ahorro viene la posesión.
Vivir es morir lentamente.
Cual es el padre, así los hijos salen.
Va como honda que lleva el diablo.
Pájaro que de dos tiros no cayó, ¡voló!.
A cada cajón, su aldabón.
Dios me guarde de mis amigos, que de mis enemigos ya me cuido yo.